Más allá de las palabras

30 septiembre 2007

Love & Hate


¿Qué supondría darse la espalda? ¿Merecería la pena ir alejándose poco a poco? ¿Salir de tu vida sin hacer mucho ruido? Sé que no sería capaz pero pienso en ello, e incluso me gustaría lograrlo.
Ni yo podré cumplir mi sueño ni tú el tuyo, ¿por qué seguimos? ¿qué nos aporta más que dolor?
Todos los castillos construídos en el aire han comenzado a caer y sus restos me golpean con fuerza, como si de veras quisieran despertarme de esta pesadilla para introducirme de nuevo en el mundo real, que aun triste y melancólico, es infinitamente más agradable que éste ilusorio en el que vivo.
Ambos elegimos el camino más difícil pero no nos quedaba otra. Era cuestión de vivir engañados o engañarnos mientras vivíamos. Cuando aún vivíamos.

· Borja

05 septiembre 2007

Veneno


Si dejas pasar el Metro una y otra vez.
Si te emborrachas y lloras.
Si reírte te duele.
Si sólo eres capaz de escribir su nombre.
Si cada canción te llega al corazón.
Si tu estomago se enreda.
Si llega el fin de semana y sufres.
Si el lunes es el mejor día de la semana.
Si una mirada te hace ilusionarte.
Si el pasillo es el teatro de tus sueños.
Si sientes consumirse tu tiempo.
Si consigue obsesionarte.
Si es el mar, el cielo, los rostros de la gente, el asfalto, las ideas y los recuerdos.
Si lo es todo para ti,
es que ha conseguido envenenarte.

01 septiembre 2007

Eres una arrogante. Una superficial. Una niña consentida. Eres ejemplo de la maldad. Vivo reflejo de femme fatale. Venenosa. Te alías con la falsedad. Una más. De lengua afilada y corazón empedrado. Esquemática sin esquema en la vida. Vengativa y peligrosa. Guardas dentro de ti la caja de Pandora. Salvajemente odiosa. Quieres músculo pero te falta cerebro. Patriota de una tierra en ruinas. No sueñas, no quieres nada. Centro del mundo. De humor cambiante y ojos tristones. La fama no la regalan, recuerda esto. Y en tu caso, no hay otra que carde la lana. Eres tú, sólo tú. Prefieres las sonrisas postizas, con tal de no ver un gesto que duela. Cobarde. No ofende el que quiere sino el que puede. Y tus palabras, bien lo sabes, no ofenden. Caen al suelo y yo las piso hasta convertirlas en letras desordenadas y moribundas. ¿Acaso luchas? No.
Apuñalas cuando besas. Víbora. Caminas ciega por la vida, quitando a patadas a los que te dicen las cosas claras, a la cara. Eres el abrazo efímero sin sentimiento. Eres la chusta de un porro mal apagado. Tragicomedia personificada. Humo. No eres más que vapor de agua. Ni siquiera tienes el misticismo de la lluvia o la espectacularidad de las tormentas. Tu salvia es cloroformo. Tus sueños son pesadillas. Y tu sangre cianuro. Eres la excusa de quien perdió el último tren de su vida. Tus huesos son espinas. No mereces mantenerte en pie. Tampoco te sientes; no hagas daño a esa pobre silla.
Loca. Creída. Chula. Niña. Maníaca. Indigna. Cáncer. Nimia. Espejismo. Desilusión. Fracaso. Enferma. Muerta.
PUTA.

30 agosto 2007

Ya nos conocemos

Si queremos conocer la verdadera identidad de una sociedad hemos de hurgar en sus heridas más recientes.
El pasado día veintiocho de agosto fallecía en Madrid el escritor Francisco Umbral, de madrugada, y horas más tarde, en Sevilla terminaba la agonía de un futbolista, Antonio Puerta, que había permanecido desde el sábado anterior luchando por no morirse.
Ese mismo día, al atardecer, un obrero moría en Madrid víctima de un aplastamiento por parte de un ascensor. Se llamaba Marian Cojocea, era rumano y tenía cuarenta y nueve años. Los telediarios sólo han tenido unas pequeñas “cápsulas informativas” de apenas minuto y medio para tratar su muerte.
Un día después un hombre, David, mataba, también en la capital, a su ex novia, Mónica, mientras ella paseaba a sus perros en un descampado de Fuencarral.
También el día veintinueve de agosto de dos mil siete fallecía un obrero en Martorell al quedar sepultado bajo tres mil kilos de cable en las obras del AVE.
Un suma y sigue, porqué no decirlo.

¿Por qué tanto bombo y tanta repercusión en la muerte de un futbolista? ¿Por qué, a su vez, tan poca atención en el fallecimiento de un escritor fundamental de nuestra historia reciente? ¿Qué pasa con Marian, y con Mónica, y con ese obrero de Martorell? ¿Acaso ellos, por no vivir en la palestra de la sociedad, por no aparecer en televisión, por no ser famosos al fin, no merecen minutos de atención? ¿Acaso la muerte no es algo que nos llega a todos y no avisa? ¿Hipocresía? ¿Ganas de sentir más allá de nuestra piel? ¿Somos así o nos moldean así? ¿Miedo a la muerte? ¿O negocio de la muerte? ¿Somos reflejo de la sociedad en momentos como estos? ¿La rebelión de las masas es una simple enajenación de Ortega o en verdad existe? ¿Actuamos como borregos? ¿Por qué no apagamos la televisión y nos preocupamos por vivir?

Ya nos conocemos.

27 agosto 2007

Sube a nacer conmigo, hermano.
Dame la mano desde la profunda zona de tu dolor diseminado.

No volverás del fondo de las rocas,
no volverás del tiempo subterráneo,
no volverá tu voz endurecida,
no volverán tus ojos taladrados.
Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta
a través de la tierra juntad todos los silenciosos labios derramados
y desde el fondo, habladme toda esta larga noche
como si yo estuviera con vosotros anclado.
Contadme todo, cadena a cadena, eslabón a eslabón, y paso a paso
afilad los cuchillos que guardasteis
ponedlos en mi pecho y en mi mano
como un río de rayos amarillos,
como un río de tigres enterrados

y dejadme llorar horas, días, años, edades ciegas, siglos estelares.
Dadme el silencio, el agua, la esperanza,
dadme la lucha, el hierro, los volcanes,
apegadme los cuerpos como imanes,

acudid a mis venas y a mi boca,
hablad por mis palabras y mi sangre.

-Versos introductorios de la canción No nos moverán

25 agosto 2007

Vergüenza ajena

Si los españoles intentáramos, aunque sólo fuera una vez, ver una película extranjera con sonido original, nos daríamos cuenta de una cosa: los horrorosos doblajes que hemos sido capaces de producir y lo poco que nos preocupamos por ellos.Quimera sería, promover el aprendizaje de lenguas como el inglés, el francés, el alemán o el italiano de tal modo que fuéramos capaces de visionar filmes en versión original, no se trata de llegar a esos niveles de exigencia lingüística –aunque algunos los alcancen y los superen con creces- se trata, en fin, de captar la esencia total de lo que vemos y, qué duda cabe, el sonido en una película abarca un porcentaje importante de dicha esencia.
Digo todo esto a propósito de la película El Resplandor, cuyos doblajes son más que lamentables. Ver y oír a Jack Nicholson, más que miedo, produce vergüenza ajena.

18 agosto 2007

1984. Fragmentos.



1.- La atrajo hacia sí, de modo que quedaron de rodillas frente a frente.
- Oye, cuantos más hombres hayas tenido más te quiero yo. ¿Lo comprendes?
- Sí, perfectamente.
- Odio la pureza, odio la bondad. No quiero que exista ninguna virtud en ninguna parte. Quiero que todo el mundo esté corrompido hasta los huesos.
– Pues bien, debo irte bien, cariño. Estoy corrompida hasta los huesos.
- ¿Te gusta hacer esto? No quiero decir simplemente yo, me refiero a la cosa en sí.
– Lo adoro.

Esto era sobre todas las cosas lo que quería oír. No simplemente el amor por una persona sino el instinto animal, el simple indiferenciado deseo. Ésta era la fuerza que destruiría al Partido. La empujó contra la hierba entre las campanillas azules. Esta vez no hubo dificultad.



2.-
En cierto modo, Julia era menos susceptible que Winston a la propaganda del Partido. Una vez se refirió él a la guerra contra Eurasia y se quedó asombrado cuando ella, sin concederle importancia a la cosa, dio por cierto que no había tal guerra. Casi con toda seguridad, las bombas cohete que caían diariamente sobre Londres eran lanzadas por el mismo Gobierno de Oceanía sólo para que la gente estuviera siempre asustada. A Winston nunca se le había ocurrido esto.



3.-
¿Estáis dispuestos a dar vuestras vidas?
– Sí.
- ¿Estáis dispuestos a cometer asesinatos?
– Sí.
- ¿A cometer actos de sabotaje que puedan causar la muerte de centenares de personas inocentes?
– Sí.
- ¿A vender vuestro país a las potencias extranjeras?
- Sí.
- ¿Estáis dispuestos a hacer trampas, a falsificar, a hacer chantaje, a corromper a los niños, a distribuir drogas, a fomentar la prostitución, a extender enfermedades venéreas... a hacer todo lo que pueda causar desmoralización y debilitar el poder del Partido?
– Sí.
– Si, por ejemplo, sirviera de algún modo a nuestros intereses arrojar ácido sulfúrico a la cara de un niño, ¿estarías dispuestos a hacerlo?
–Sí.
- ¿Estáis dispuestos a perder vuestra identidad y a vivir el resto de vuestras vidas como camareros, cargadores de puerto, etc.?
– Sí.
- ¿Estáis dispuestos a suicidaros si os lo ordenamos y en el momento en el que os lo ordenásemos?
- Sí.
- ¿Estáis dispuestos, los dos, a separaros y no volveros a ver nunca?
- No—
interrumpió Julia.



4.-
En un mundo en que todos trabajaran pocas horas, tuvieran bastante que comer, vivieran en casas cómodas e higiénicas, con cuarto de baño, calefacción y refrigeración, y poseyera cada uno un auto o quizás un aeroplano, habría desaparecido la forma más obvia e hiriente de desigualdad. Si la riqueza llegaba a generalizarse, no serviría para distinguir a nadie. Sin duda, era posible imaginarse una sociedad en que la riqueza no, en el sentido de posesiones y lujos personales, fuera equitativamente distribuida mientras que el poder siguiera en manos de una minoría, de una pequeña casta privilegiada. Pero, en la práctica, semejante sociedad no podría conservarse estable, porque si todos disfrutasen por igual del lujo y del ocio, la gran masa de seres humanos, a quienes la pobreza suele imbecilizar, aprenderían muchas cosas y empezarían a pensar por si mismos; y si empezaran a reflexionar, se darían cuenta más pronto o más tarde que la minoría privilegiada no tenía derecho alguno a imponerse a los demás y acabarían barriéndoles. A la larga, una sociedad jerárquica sólo sería posible basándose en la pobreza y en la ignorancia.



5.- Ahora te diré la respuesta a mi pregunta. Se trata de esto: el Partido quiere tener el poder por amor al poder mismo. No nos interesa el bienestar de los demás; sólo nos interesa el poder. No la riqueza ni el lujo, ni la longevidad ni la felicidad; sólo el poder, el poder puro. Ahora comprenderás lo que significa el poder puro. Somos diferentes de todas las oligarquías del pasado porque sabemos lo que estamos haciendo. Todos los demás, incluso los que se parecían a nosotros, eran cobardes e hipócritas. Los nazis alemanes y los comunistas rusos se acercaban mucho a nosotros por sus métodos, pero nunca tuvieron el valor de reconocer sus propios motivos. Pretendían, y quizá lo creían sinceramente, que se habían apoderado de los mandos contra su voluntad y para un tiempo limitado y que a la vuelta de la esquina, como quien dice, había un paraíso donde todos los seres humanos serían libres e iguales. Nosotros no somos así. Sabemos que nadie se apodera del mando con la intención de dejarlo. El poder no es un medio, sino un fin en sí mismo. No se establece una dictadura para salvaguardar una revolución; se hace la revolución para establecer una dictadura. El objeto de la persecución no es más que la persecución misma. La tortura sólo tiene como finalidad la misma tortura. Y el objeto del poder no es más que el poder. ¿Empiezas a entenderme?



1984, de George Orwell.

16 agosto 2007

Próximo destino, Paraíso.


Cuando quedo con alguien y me toca esperar, suelo entretener mi tiempo imaginando la vida de aquellos que pasan a mi alrededor. También si tienen apariencia de ser drogadictos o alcohólicos. Es más, prefiero a los drogadictos y a los alcohólicos. La vida de un ejecutivo con traje y maletín no me llama la atención. La vida de una secretaria de oficina con escote y tacones no me atrae - hablamos de su vida -. La vida de un trabajador de la construcción con mono y manchas de pintura no me resulta interesante.
Sentado al mediodía, con visión directa de la boca de metro y acurrucado en una sombra veía pasar a J. con un aspecto degradante y sucio acompañado por S. que se había mal pintado los labios y llevaba una bolsa de mano oscura.
A C. las drogas le tenían comida los pechos, las piernas y habían arrugado su cara hasta convertirse en algo parecido a los restos de un estropajo que todos tiraríamos a la basura. Extrapolando este pensamiento y comparándolo con C., se puede decir que la sociedad ha acabado por tratarla como dicho estropajo muerto.
L. llevaba un litro de cerveza y fumaba sin emoción un cigarro de tabaco negro; se dirigía al parque del otro lado de la calle donde esperaba otro grupo de drogadictos y borrachos. Cruzó la calle de manera inconsciente haciendo frenar bruscamente a un coche cuyo conductor, lejos de recibir una comprensible disculpa, sólo obtuvo las injustificadas reprimendas de L.
Vi parar un par de vehículos en las proximidades de la boca de metro recogiendo al ganado y dándose, sigilosamente, a la fuga.
Quién sabe si alguno de esos fugitivos tenía como destino el Paraíso.

15 agosto 2007

Chico y Chica.

Chica comenzó a mirarle justo en el instante en que Chico entro en el vagón de metro. Chico llevaba una llamativa camiseta de color naranja con un párrafo –¿filosófico?- escrito en inglés. Chico disimulaba leyendo un libro pequeño y grueso mientras Chica clavaba los ojos en la camiseta de Chico. Al darse cuenta Chico de este detalle, cerró las tapas del libro y se colocó la arrugada camiseta dedicando un gesto cómplice a la mirada de Chica, a lo que ella respondió con una sonrisa vergonzosa que, de haber podido controlar sus sensaciones, jamás hubiera mostrado.Chica era morena, ojos grandes y negros. Quizás extranjera, aunque las apariencias engañan. Chico tenía que bajarse en la estación de Pueblo Nuevo. Chica no, ella continuaría en ese vagón hasta quién sabe donde.Cuando el vagón entraba en la estación, Chico se levantó con movimientos lentos del asiento y colocóse con discreción frente a la puerta de salida. El tren frenaba con desgana, pasaban las diez de la noche.
- ¿Lo has leído?
– Sí, es muy bonito...
Y en ese instante Chico pensó: Seguro que no tanto como tú.

31 julio 2007

Mirada

Su mirada me recuerda a la del protagonista de La Naranja Mecánica (obra cinematográfica incomprendida e idolatrada a partes iguales) durante los primeros segundos de quietud escénica. Kubrick aleja la cámara con un movimiento magistralmente lento, abriendo plano y mostrando lo que rodea a esos ojos; uno de ellos decorado con una extravagante pestaña artificial.


Su mirada me recuerda al cianuro potásico que alivió a Ramón Sampedro de treinta años de agonía. Un veneno que no fue tal, sino la mejor medicina que podía recibir quien jamás quiso estar vivo sintiéndose muerto.


Su mirada me recuerda al instante único que Robert Capa logra captar, cuando una bala atraviesa el pecho de un miliciano republicano en Cerro Muriano. Federico Borrell García se llamaba. También es el misterio y la leyenda de quienes no quieren creer lo que ven sus ojos.




Su mirada me recuerda a un sueño que nunca tuvo final.

24 julio 2007

Dos años

DUBLÍN
Hoy, día veinticuatro de Julio de dos mil siete, a las seis de la tarde aproximadamente, se han cumplido dos años del fin de mi viaje a Dublín. Aun así, lo recuerdo como si todavía lo estuviera viviendo; como si Dios hubiera apretado el botón de pausa de su mando a distancia que controla nuestras vidas y todo se hubiera quedado anclado en aquellas tres semanas del verano de dos mil cinco. Una lástima que no exista tal mando a distancia y una lástima, también, que no exista tal Dios con tales poderes sobre el tiempo.
Cuando subí, solo, al avión aquí en Madrid no podía imaginarme cuan importante serían los días que estaban por llegar y mucho menos podía sospechar que todo aquello me cambiaría, si no por completo, sí en gran medida; tanto que puedo afirmar que mi vida sin ese viaje tendría menos sentido del que ahora tiene.
El hecho es que todo ello ya pasó, porque siendo honestos con nosotros mismos, todo lo que surca nuestros pensamientos tiene su base en el pasado, en ideas, sucesos, sensaciones o personas añejas. Motivo éste que no puede negar que aquello que nació equis años atrás puede seguir vivo en la actualidad, sirva como ejemplo la experiencia de este viaje, que me enseñó lecciones (pasado) que podré tener en cuenta toda la vida (presente y futuro), que también me hizo sentir, por primera vez, responsable único de mi vida; sin una mano familiar o conocida que estuviera a mi lado, y gracias al cual, sin embargo, pude entender por primera vez lo que significa verdaderamente la amistad. Porque yo fui solo.
Llegué a un país extranjero, con un conocimiento nulo sobre las personas que habrían de rodearme, con una sensación de indefensión que, contra lo que pueda parecer, me provocaba una excitación extraña; el saber que por primera vez era dueño de una libertad que no había podido ejercer durante quince años me daba esa dosis de inhibición que tanto necesitaba para integrarme en un grupo de personas con las que sólo compartiría tres semanas, pero que durante esos veintiún días podrían convertirse en mi mejor sueño o mi peor pesadilla. Qué satisfacción comprobar, que la balanza cayó de inmediato hacia esa primera opción. Aunque, usando un símil gastronómico muy castellano, cuando mezclas unas buenas patatas, unos buenos huevos, una buena cebolla y un buen aceite, la tortilla, se quiera o no, será un éxito. Lo mismo ocurrió en Dublín.


MARTA
Pero hoy, día veinticuatro de Julio de dos mil siete también se cumplían dos años del final de la experiencia más cercana al misticismo que jamás haya tenido, y que quizá, tenga jamás. Cuando escribo la palabra misticismo no me dejo llevar a la vertiente religiosa del término – que lógica e indudablemente la tiene – sino al lugar más terrenal posible, porque, al menos para los que no somos creyentes, el mayor amor no lo hallamos en el cielo sino en nuestros iguales que habitan la Tierra.
Sin embargo mi misticismo hacia Marta esta justificado pues durante varios meses después de nuestra inevitable separación, no pude hacer otra cosa más que hacerla ascender a unos altares divinos que sólo existían en mi torpe imaginación.
Si endiosarla fue un fallo, me temo que podría estar repitiéndolo eternamente sin atisbo de cansancio. No existen palabras que puedan acercarse siquiera al sentimiento de ser esclavo de quien, sin saberlo, se había convertido en el eje fundamental de mi vida. Quizás fuera eso precisamente, el hecho de haber estado amando en clandestinidad lo que dejó una huella a fuego en ese lugar donde se consumen los amores esporádicos y quedan guardados para siempre los platónicos. Sí, hablo de ese extraño sitio llamado corazón.

-Borja, 24 de Julio de 2007

17 julio 2007

Trainspotting

Choose life. Choose a job. Choose a career. Choose a family. Choose a fucking big television. Choose washing machines, cars, compact disc players and electrical tin openers... choose DSY and wondering who the fuck you are on a sunday morning. Choose sitting on that couch waiting mind-numbing, spirit crushing game shows, stuffing junk food into your mouth. Choose rotting away at the end of it all, pishing your last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked up brats you spawned to replace yourself, choose your future. Choose life... But why would I want to do a thing like that?

Gracias potato.

-Borja

13 julio 2007

Fragmentos de "Historia del Cerco de Lisboa"

Fragmento número uno:

... o supongamos que un hombre le pregunta a una mujer, Me quieres, y ella se calla, mirándolo solamente, esfíngica y distante, negándose a decir el No que lo destrozará, o el Sí que los destrozaría, concluyamos, pues, que el mundo iría mucho mejor si cada uno se contentase con lo que va diciendo, sin esperar a que le respondiesen, y, aún más, sin pedirlo ni desearlo.

Fragmento número dos:


... parecen encaminarnos a la realización de los dorados sueños de la anarquía, es decir, aquella edad apetecida en la que podrá cada quien hacer lo que le dé la real gana, con la única condición, elemental, de no herir o limitar la real gana de sus prójimos.

Fragmento número tres:

... Cómo pude ser tan estúpido, y no sabemos responder, probablemente porque habría que ser muy inteligente para conseguir explicar la estupidez...


HISTORIA DEL CERCO DE LISBOA, DE JOSÉ SARAMAGO.

Borja

11 julio 2007

¡Bésame!

· Cuando te vi descender del vagón no supe como reaccionar. Pensaba que hasta Septiembre no tendría la oportunidad de volverte a ver y ya ves, sin querer nosotros pero queriendo la casualidad, nos tocó compartir aquel instante. Te repito que no sabía como reaccionar.
· Podrías haber sonreído nada más adivinar mi mirada entre aquella masa de gente ¿no crees?
· Quién sabe como te habrías tomado aquella hipotética sonrisa.
· Cómo lo único que es, la representación formal de una alegría escondida.
· Una sonrisa puede tener tantos significados como interpretaciones quieras darles.
· Bien, entonces dime, ¿qué significado tienen tus sonrisas cuando tus ojos se quedan clavados en los míos?
· Olvidé decirte que existen sonrisas vacías.
· Lo sé, pero estoy segura que no es este el caso.
· No.
· Entonces, ¿qué mensaje habrías ocultado si me hubieras sonreído cuando bajaba del metro?
· No oculto mis mensajes, los dejo fluir pero son invisibles. No puedes verlos.
· Me subestimas; no puedo verlos pero quizás pueda sentirlos.
· ¿Los sientes?
· Sí.

· ¿Los entiendes?
· Precisamente ahora mismo estaba descifrando uno de ellos.

· ¿Cuál?
· La sonrisa que se está dibujando en tu rostro.
· ¿Y qué crees que significa?
· Que te mueres de ganas por besarme.
· Parece que mis mensajes han dejado de ser invisibles.
· Déjate de palabras y bésame antes de que me arrepienta.


-BORJA

09 julio 2007

Nostálgicos del Trono y del Altar

La lectura del reciente Foro de Debate de El Mundo en torno a la figura del cardenal-arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, me llenó de estupor. Tras dar la bienvenida al ilustre prelado, el director del diario madrileño le pidió disculpas por haber podido ofender a la Iglesia con motivo de una entrevista publicada en sus páginas con el escritor Álvaro Pombo, en el que éste zahería su beligerancia antilaica y su anatema contra el matrimonio homosexual. El homenaje de pleitesía a quien mejor encarna posiciones que en otros tiempos eran denominadas ultramontanas y que hoy lo son de integristas tiene al menos el mérito de dejar las cosas claras: para algunos la sociedad española, liberada al fin de siglos de tutela eclesiástica, debería someterse de nuevo a los preceptos y prerrogativas que la actual jerarquía religiosa añora y reclama en su peculiar guerra santa contra el "laicismo radical" y la, en verdad inocua, asignatura de Educación para la Ciudadanía, en la que "Dios no cuenta" y "la dimensión trascendente del ser humano queda reducida a la esfera de lo privado".
¿Disculpas? ¿Cabe excusarse con una institución que jamás lo ha hecho por los crímenes y brutalidades que jalonan su larga y poco piadosa historia? ¿Se ha disculpado la Iglesia por los tormentos y hogueras del Santo Oficio que acabaron con la vida de decenas de millares de españoles, acusados de judaizantes, luteranos, sodomitas, hechiceros y una larga lista de herejías reales o supuestas? ¿Por la condena de quienes se arriesgaron a pensar por su cuenta y a vivir de acuerdo con su naturaleza y creencias? ¿Por su reiterada excomunión de liberales, masones, republicanos, comunistas, etcétera, desde el absolutismo fernandino hasta hace unas cuantas décadas? ¿Por su intervención directa en las guerras civiles del XIX que frenaron la modernización de España y por su vergonzoso apoyo al pronunciamiento militar contra la República, calificada nada menos que de Cruzada en la Carta Colectiva del Episcopado de 1937? ¿Por el exterminio planificado de "los rojos" por ese mismo dictador católico a quien recibían bajo palio en sus tiempos y que acuñaba con su asenso las famosas monedas de "Caudillo de España por la Gracia de Dios"?
El actual e imparable proceso de apertura de la sociedad hispana eriza los cabellos de nuestros santos tonsurados. Sus iglesias se vacían, un creciente número de jóvenes se proclaman agnósticos y, pese a las apariciones carismáticas de los dos últimos Pontífices y la espectacular mercadotecnia a su servicio, la grey se aleja de ellos y no atiende a sus diatribas contra el funesto radicalismo que "niega la libertad religiosa". Podrían dar un ejemplo de humildad y de espíritu evangélico, pero no lo dan. Llenan sus arcas con el dinero del Estado, esto es, del bolsillo del contribuyente, ya sea católico o no, y no obstante de eso sueñan en el retorno a la alianza del Trono y el Altar. Presiden bodas principescas y de celebridades del orden de la hija del ex presidente Aznar en El Escorial, mientras privan de la facultad de decir misa a quienes se inspiran en las enseñanzas de Jesús de Nazaret en la medida en que su ejemplo pone al descubierto el fariseísmo propio y el afán de acumular poder y más poder.
Las leyes adoptadas en la actual legislatura responden a las realidades del cambio social y a las expectativas de la gran mayoría de españoles que les da la espalda. La simplificación de los procedimientos para abortar, la legalización del divorcio, la ley de parejas de hecho y el matrimonio homosexual no son los cuatro jinetes del Apocalipsis que amenazan, según ellos, los fundamentos de la sociedad. Quiebran tan sólo la sujeción de la conciencia de los fieles a los mandamientos de la Iglesia de Roma a través del confesonario y de la imposición de preceptos de imposible cumplimiento, como pueden ser el celibato de los clérigos y la castidad de los jóvenes. ¡No importa que el anatema contra los anticonceptivos condene a millones de africanos a una muerte lenta, víctimas del "monstruo de las dos sílabas", si sus sufrimientos en este bajo mundo le redimen de sus pecados (o de los de sus padres) y facilitan su acceso a la gloria eterna en el Más Allá!
Las tesis de Huntington sobre el choque de civilizaciones no concierne por ahora a nuestros dómines. La Iglesia de Roma no busca la confrontación con el islam: secretamente, lo admira y envidia. ¿Cómo se las arregla para mantener la fe de sus fieles y para congregarlos en sus templos en tanto que los suyos cierran por falta de público y las ovejas de su antiguo rebaño se entregan al hedonismo más descarado? El culpable es el laicismo, ese laicismo que permite vivir a cada cual conforme a su conciencia.
El proselitismo expansivo de las iglesias evangélicas en Iberoamérica, con la consiguiente deserción de una parte de la propia grey, agrava su angustia y dispara todas las alarmas. ¿Por qué las otras creencias se robustecen y la suya amengua? Y, en vez de proceder a un examen de su vida y conducta y a corregir su muy poco cristiana ostentación de riqueza, nuestros obispos vuelven la mirada hacia atrás. A la bendita época de Fernando VII y del generalísimo Franco, a esos centenares de mártires beatificados por Juan Pablo II en Valencia, a quienes el actual arzobispo de la ciudad, Agustín García-Gasco, quiere erigir un templo a imitación del excavado en el Valle de los Caídos. Pues, al tiempo que truenan contra la Ley de Recuperación de la Memoria Histórica de las víctimas de Franco, se aferran al recuerdo de las persecuciones religiosas evocadas machaconamente durante 40 años por los servicios de propaganda del Régimen y cuyo testimonio se perpetuaba (y a veces se perpetúa aún) en las lápidas que ornaban (u ornan) las fachadas de sus templos.
Lo que aprendieron duramente los españoles de derechas o de izquierdas tras 150 años de guerras civiles -acabar de una vez por todas con los hechos, situaciones y doctrinas que las provocaron- choca frontalmente con el programa de Rouco, Cañizares y de los portavoces de la cadena episcopal. Si no hay clima de guerra civil, habrá que inventarlo. España agoniza, vuelven los tiempos en los que será necesario defender los principios que sustentan con peligro de sus personas (y de las de los demás). Tales dislates, repetidos a diario, no responden, para desdicha suya, a realidad alguna. Los españoles nunca han vivido tan bien como hoy, aunque quizá el porcentaje de quienes salvan su alma haya descendido un tanto desde los tiempos felices de Arias-Salgado. La tolerancia y el respeto a la libre conciencia de los ciudadanos no matan a nadie. Son los fanáticos e intolerantes de toda laya quienes manchan sus manos de sangre. Menos de la suya, claro, que de la de los demás.

···

ARTÍCULO PUBLICADO EN EL PAÍS EL DÍA 9 DE JULIO DE 2007.
JUAN GOYTISOLO, ESCRITOR.

12 junio 2007

Botas

Esta niña cabizbaja con botas rojas se llama Palestina. Tiene perdida la mirada en un cráter causado por una bomba de odio (no conoce las bombas de amor). La fotografía original, la realidad, mostraba a un hombre agonizante desprendiéndose con lentitud de las botas de quien decía ser su hija. En esa tierra ya no hay padres, ni madres, ni hijos ni familia, sólo niños lanzando piedras y balas atravesando cuerpos.
Palestina no va a la escuela, porque su escuela no es más que otro inmenso cráter. Y el problema viene de ahí, del fondo del orificio donde aún quedan restos de venganza que no desaparecen con el agua de lluvia. ¿Estará llorando Palestina? No lo sabemos. Seguramente su corta edad no le permita distinguir el bien y el mal y quizá jamás pueda hacerlo sin que un obús destroce su casa con ella dentro. Por eso anda a través de una jungla en blanco y negro, por eso el cráter en su camino, por eso las botas manchadas de sangre, por eso la cabeza gacha.
Palestina superará ese obstáculo de alguna manera, estoy seguro, confío en ella. Y cuando consiga llegar al río, dejando atrás la maleza mortal en la que vive, podrá limpiar sus botas y hacer que vuelvan al color que tenían antes, verde. Esperanza.

-Borja

06 junio 2007


El loco abrió un cajón polvoriento
Y con un leve soplido, inerte,
Llenó la habitación de sueños rotos.
El loco cerró puertas y ventanas;
Oscureció allí dentro.
Con la luna agonizando en sus ojos,
Desnudó la mañana.
El loco acarició el frío metal,
Carbón macabro, en la comisura
De tan tristes labios; tan solitarios...
Cuando despuntaba el alba
Las nubes abrazadas,
El loco miró a la muerte de cara
Y dijo entre lágrimas:
“Aquí me tienes, soy tuyo, por no haber sido de nadie en vida. Quiero sentirme esclavo ahora que todo termina.”

-Borja

29 mayo 2007

Pupilas tristes

Caminas tras la ausencia, que se escapa
en un pasillo interminable y frío.
Yo aquí sigo, esperando tu aroma
en forma de mirada; Inflamable
al entrar en contacto con mis ojos.
Te detienes y giras tu cabeza
buscando unas pupilas tristes, mías.
Incendias este aire condensado
que es azufre para mis pulmones.
Me declaras la guerra. Me alío con
tus manos, con tu voz y con tu pelo,
pero me traicionan. Arrodillado
te pido perdón. Arrodillado
lo admito: tu mirada es invencible.

28 mayo 2007

Roquefort


“Extraño, como un pato en el Manzanares.”
Parece que el maestro Sabina va a tener que revisar sus versos por culpa del alcalde de Madrid. Según parece, ver patos en el río de la capital va a comenzar a ser lo más normal del mundo y se agradece. Ojalá se cumpla aunque reflexionando fríamente; la M-30 va a desaparecer en ese tramo de la superficie, pero seguirá viviendo bajo tierra. ¡Qué de secretos esconden los túneles de Madrid! Cosa no extraña por otra parte, siendo ésta una de las ciudades más perforadas que se conocen.
Creo que en Roquefort se han planteado demandar al ayuntamiento madrileño por competencia desleal con su famoso queso a lo que el señor Gallardón ya ha anunciado lo siguiente: “Es absurdo que estos franceses quieran demandar a nuestros túneles. Su queso es natural, nuestros túneles los han creado excavadoras gigantescas. Su queso ha de mantenerse fresco y seco, nuestros túneles me temo que no (a las inundaciones me remito). Y además su queso resulta bueno para la salud, no contamina, no daña al medio ambiente, es gratuito... En fin, ¿alguien más se atreve a comparar el queso de Roquefort con nuestros túneles?”

[Cuenta la leyenda que hace años, un pastor que gustaba más de perseguir a las pastoras que ocuparse del rebaño olvidó, en una cueva, su bocadillo, compuesto de pan y queso de oveja. Al encontrarlo, algunos meses más tarde, el penicillium roqueforti había completado su obra: el queso se había transformado en Roquefort.]

-Borja

13 mayo 2007

Mosquito

Dejé mi escritorio abandonado durante un breve periodo de tiempo. Cinco minutos, no más.
La ventana permanecía abierta aunque la persiana se había dejado caer tanto que robaba las vistas a una calle iluminada. La luz de neón en forma de lámpara alargada - concebida para estudiantes trasnochados como éste que escribe– reflejaba sombras en unas paredes rugosas donde apoyaba mis manos para no caer rendido de sueño.
Me tumbé con la espalda apoyada en un suelo cálido, estiré las piernas, los brazos, bostecé y cerré los ojos. De pronto, borré de un plumazo todos los recuerdos del día y todas las teorías económicas que tan duramente me había dedicado a estudiar durante la tarde anterior.
Cuando estaba pasando del estado de vigilia al de primer sueño (que me perdone Freud el desconocimiento en estos temas) noté un leve cosquilleo en mi labio superior. Aún con los párpados como persianas caídas, vacilé en intentar cualquier movimiento brusco y áspero. Me decanté pues por la caricia. Descubrí que en aquel hinóspito lugar de mi cara se había posado un mosquito, tan trasnochador como yo.
Intentando no hacerle sentir un ser extraño que había roto mi intimidad, le coloqué con cuidado extremo sobre la palma de mi mano y le miré fijamente.

Él sabía que cualquier intento por su parte de succionar mi sangre lo pagaría con la vida, así pues decidió quedarse inmóvil, observándome con desprecio.

- Son ya más de las dos de la madrugada y aquí sigues, ¿qué pretendes?
– No lo sé.
- Yo sí lo sé, era una pregunta retórica, ¡estúpido! Lo que te sucede es sencillo; no puedes cerrar los ojos y descansar porque hay algo que te preocupa y está por encima de ti y tus ganas de dormir.
- Supongo...
- “Supongo”, “No lo sé”, me cansan tantos tópicos baratos ideados para débiles. Tú no eres débil, si quisieras podrías comerte el mundo, ¿por qué no lo intentas?
- No lo intento porque siempre que pretendo dar el paso aparecen insectos como tú que no hacen otra cosa que replantearme de nuevo las cosas por las que...
- ¡Eh, un momento!
– No, ahora me vas a escuchar tú a mí; tu vida es muy fácil amigo pero a algunos de nosotros, los humanos, nos han programado para sufrir ¿entiendes? Tú siempre podrás morir por falta de sangre que succionar, por una mano que te aplaste o incluso por una lengua viperina que te haga desaparecer, pero yo no. Yo no me muero así. Yo muero cuando me faltan cosas que tu, mosquito de mierda, nunca podrás entender..
- Quizás tu problema es que ni siquiera los humanos son capaces de entenderte.

Y sin hacer ruido, se despegó del sudor de mi mano y salió por la pequeña ranura de luz que aún dejaba pasar la ventana de mi habitación.

-Borja

07 mayo 2007

18 años, 6 claveles y 1 libro. Siete de Mayo de dos mil siete.


Alba,

Cuántas veces he pensado, he leído, he escuchado que no hace ni siquiera un año que nos conocemos; incluso hace menos tiempo que nos conocemos de verdad, que es distinto. Meses. ¿Y qué? ¿Qué importa el tiempo?
Siento que eres esa niña inocente con la que, siendo un crío, jugaba en el parque, la niña que crecía junto a mí, que se emocionaba con cada detalle, que se manchaba de barro conmigo, la adolescente que pasaba del llanto a la risa en un instante, que se mojaba al pasar por cada charco, con quien corría por las calles de Madrid persiguiendo algún autobús o quizás algún sueño roto...
Y todo eso lo imagino, porque jamás lo he podido vivir.

A veces pienso que durante estos 17 años, ya pasados, he perdido algo, he dejado pasar momentos. Pero ahora quiero recuperarlos y estoy decidido a que todo ese tiempo sin saber el uno del otro pase a ser una simple anécdota. Los años que nos queden por vivir, juntos de algún modo, compartiendo cachitos de vida, siendo egoístas, porque no, tendiéndonos la mano cuando haga falta o contagiando la sonrisa, todo este tiempo que tenemos en nuestro horizonte será único; será tuyo y mío. Nuestro.
Serán las palabras, éstas que yo he querido regalarte y que tú lees, mientras un cosquilleo inexplicable te acaricia el estómago. Será también, el sol de cada mañana de lunes; puede que las nubes no te dejen verlo pero sabes que ahí sigue, brillando. Y yo seré parte de ese sol, iluminando tu camino cuando más lo necesites. Puedes estar segura.
El tiempo que ya ha comenzado y que jamás morirá, será nuestro, si tu quieres; serán nuestras las ilusiones, serán nuestros los sueños, puede que el mundo sea nuestro, que lo tengamos en nuestras manos, será tuya la alegría y mía la depresión, podremos compartir esos momentos tan dispares cuando tú necesites lágrimas o yo pida carcajadas, será nuestro el momento de dar un portazo, acabar con una vida condenada y empezar una nueva, nuestros serán los atardeceres, la lluvia, nuestra será la noche, todo.

Sabes, a veces siento miedo. Miedo porque quizás dentro de un tiempo, cuatro o cinco años, nos hayamos distanciado tanto hasta llegar al olvido. Miedo porque lo difícil no es llegar a algo sino mantener ese algo junto a uno mismo. Miedo también, porque nunca había sentido tanta complicidad con una persona a la que conocía tan poco. Miedo, quizás demasiado, en el momento de decidir. Miedo al futuro incierto en definitiva... pero a pesar de todo, soy sincero: contigo mis miedos se transforman en ilusiones. No lo escribo para llenar espacio en este folio, ni porque esa unión de palabras “suene bien”. Simplemente lo escribo porque es mi realidad. Me has cambiado ¿qué quieres que le haga? Quizás es porque yo sea una persona muy influenciable, o quizás tu tengas el don de llegar a la gente en muy poco tiempo, no lo sé, pero es así.

No creo que me quede mucho más que decir. A veces las mejores palabras son las que surgen en nuestras cabezas y es por eso, porque son nuestras, por lo que son únicas.
Hoy es 7 de Mayo de 2007. Hace 18 años que naciste, la pregunta es típica, simple y tonta pero ¿qué se siente? Eso de tener la libertad utópica un poco más cerca debe ser diferente ¿no? Yo lo sabré dentro de un año, tú ya puedes ir disfrutando...
Fíjate que después de todo lo que escrito casi se me olvida decirte lo más importante y lo que es la excusa perfecta para haberte escrito esta carta,


¡¡¡FELICIDADES ALBA!!!


-Borja

29 abril 2007

Tonta

Según va pasando la vida me voy dando cuenta de qué importa y qué no, de quién me importa y quién no. A eso se le llama madurar y, por desgracia, no todo el mundo ha pasado por esa fase vital. Yo puedo estar orgulloso de decir que me siento una persona madura. Pero que esto no lleve a engaño; madurez no significa perfección sino más bien capacidad de asumir errores y aprender de ellos.
Experiencia + Ilusión = Vida.
Llevaba tiempo sin escribir, es cierto. No quería hacerlo. Me aburría el hecho de teclear siempre las mismas teclas en órdenes diversos para al final acabar diciendo lo mismo. Para acabar sin decir nada.
Hoy tampoco tengo nada especial que decir, nada sobre lo que verter una opinión, ninguna historia. Nada.
Sólo quiero que esto sirva como una pequeña muestra de apoyo a quien aún no tiene claro si mirar al futuro o intentar rescatar las esperanzas del pasado. Te importa, vale, lo comprendo; intento comprenderlo y me cuesta, pero acabo aceptando que seis años es demasiado tiempo para olvidar en tres meses, sé lo que es olvidar y también sé lo difícil que es no poder, no querer olvidar. Pero piensa, mírala, a ella, sí a ella: ¿qué ves? ¿a quién ves?. Dímelo, sincérate.
Aún te quedan cientos de lágrimas, decenas de tardes deprimentes, algún abrazo que intente consolarte, quizás golpes más duros... Tu decides si merece la pena.
Sea como sea, pase lo que pase; aquí seguirá mi apoyo, aquí seguiré yo. No importa que seas tonta, porque eres mi tonta.

-Borja

10 abril 2007

Sobre lo efímero

La alegría es efímera. La noche, la luz, el cielo apagado es efímero, el ruido, los ojos brillantes, la gente es efímera, las bocas abiertas de asombro, los helados que se derriten en las manos trémulas de unos niños aún víctimas de la inocencia, el hombre, tan sorprendente él, efímero, y la mujer, tan única ella y tan efímera, la arena, la sal, el mar. En cierta medida todo es efímero, todo puede acabar escapándose de nuestro tacto, todo es tan único que nosotros lo convertimos en costumbre y hacemos que pierda su grado de grandeza.
Quizás el ejemplo peque de absurdo por ser simple, pero baste para explicar lo efímero de la vida; uno camina por la playa abstraído. No importa el motivo de dicha abstracción, el caso es que camina sin rumbo marcado. Camina, decía, sin importarle lo que le rodea. Cerca de la orilla, donde la arena ya ha sucumbido al envite de agua y sal, uno se detiene para observar el infinito y allí perderse aunque sea sólo un instante.
Cuando se permanece enganchado al espectáculo del atardecer marítimo, se pierde la noción del tiempo. Sin embargo, la marea no cesa, las olas ya mojan con suavidad los pies del que observa y es entonces cuando despierta. Siente que a él ha llegado algo que hasta hace un momento no imaginaba, esas tímidas olas. Llegan, crecen, decrecen y se marchan de nuevo en dirección mar adentro, y son sólo eso; olas, pequeñas olas de un enorme mar que guardan un secreto vital en forma de lección: lo efímero de la vida, lo efímero de las cosas, lo efímero de ese doloroso sentimiento llamado amor.
Cuando aquél que mira al horizonte emprenda de nuevo la marcha ya entrada la noche, oirá el ruido de unos fuegos artificiales que son lanzados a la vasta inmensidad del cielo, se girará, dará la espalda al mar tanto tiempo contemplado, sonreirá y mientras sus ojos reflejan aquella explosión de colores, se dirá a si mismo: “Carpe Diem Borja, Carpe Diem...”

-Borja

·Últimamnte tengo un poco descuidado el blog. ¿El motivo? He iniciado una aventura en forma de fotolog, donde escribo casi a diario. Aquí está la dirección.

Fragmento de Ensayo sobre la ceguera

La conversación que transcribo a continuación corresponde a un fragmento de las páginas finales de Ensayo sobre la ceguera; una obra maestra de la literatura actual escrita por el premio nobel José Saramago. Nuestra conciencia se activará si realmente somos seres racionales.

Siguieron andando. Un poco más allá, dijo la mujer del médico, En el camino hay más muertos que de costumbre, Es nuestra resistencia lo que está llegando al fin, se acaba el tiempo, se agota el agua, proliferan las enfermedades, la comida se convierte en veneno, lo dijiste tú antes, recordó el médico, Quién sabe si entre estos muertos no estarán mis padres, dijo la chica de las gafas oscuras, y yo aquí, pasando a su lado, y no los veo, Es una vieja costumbre de la humanidad ésa de pasar al lado de los muertos y no verlos, dijo la mujer del médico.

·Gracias señor Saramago por seguir creyendo en la posibilidad de un mundo diferente y hacer, que a través de sus libros, todos podamos soñar con un futuro utópico.

-Borja

01 abril 2007

Madrid 31 de Marzo

He salido de casa y el cielo amenazaba lluvia. Mi única protección era un libro que llevaba bajo el brazo. He recorrido rápido los pocos metros que separan mi portal del metro y allí he entrado. Hasta Canal he permanecido con la vista fija en las hojas de Ensayo sobre la ceguera de José Saramago. Una vez allí he cambiado de línea; caminando por los pasillos del subsuelo con torpe desgana sin destino. En ocasiones nos preguntamos cuál es nuestro destino. Yo asumo que no lo tengo.
Mientras pensaba en niemeces plomizas he acabado en un nuevo andén, casi sin querer en un nuevo vagón y por inercia inocente me encontraba abriendo las puertas en Bilbao, línea cuatro.
He estado vagando por mi ciudad, caminando ausente. He descubierto una exposición acerca de la historia de Madrid en una de esas pequeñas calles que huelen a leyenda. Me he conmovido viendo las decenas de fotografías que allí había abandonadas a los ojos escrutadores de infelices como yo. He vuelto al aire de la calle, por poco tiempo. Tras un nuevo, y breve, viaje en suburbano, mi cabeza ha asomado al tráfico de la plaza de Colón y mi nariz ha respirado el frío de las siete y cuarto de un madrileño sábado de primavera.
Bajando por Recoletos, me he parado en cada banco, he querido escuchar cada silbido de los pocos pájaros que aun nos quedan y he deseado ser una pieza más de no sé bien que puzzle.
He evitado mirar a Cibeles directamente a los ojos. Mientras subía la calle Alcalá he intentado no darme la vuelta, como si así, pudiera olvidar el pasado. El de hace un año y el de hacía una hora, no quería.
No sé muy bien cómo, he acabado en la Casa del Libro de Gran Vía. Miraba, ojeaba, fingía sentir interés en todos aquellos libros. Nunca he sido bueno mintiendo, ni siquiera a mí mismo. Eran cerca de las nueve de la noche y la tienda comenzaba a dejar caer la intensidad de su iluminación. El mensaje de Vayan marchándose venía implícito en aquel progresivo oscurecimiento.
He salido a la vida de la Gran Vía, sin ganas de nada. He caminado hasta Callao y junto antes de bajar de nuevo a la otra vida de Madrid, una hoja que llevaba doblada dentro del libro, se ha dejado caer.
- Oye, esto es tuyo. Se te acaba de caer.
- Gracias.
- No hay de que.
No recordaba llevar nada entre las páginas de aquel libro. Con cuidado he abierto la hoja, desdoblándola con mis manos torpes. Y he vuelto a recordar que hacía yo allí; esperar a quien nunca subirá esas escaleras con una sonrisa en los labios, un beso en la mirada y un te quiero en el alma. No he podido evitar las lágrimas.

28 marzo 2007

Aquí, Pedro Salinas


Aquí en esta orilla blanca
del lecho donde duermes
estoy al borde mismo
de tu sueño. Si diera
un paso más, caería
en sus ondas, rompiéndolo
como un cristal. Me sube
el calor de tu sueño
hasta el rostro. Tu hálito
te mide la andadura
del soñar: va despacio.
Un soplo alterno, leve
me entrega ese tesoro
exactamente: el ritmo
de tu vivir soñando.
Miro. Veo la estrofa
de que está hecho tu sueño.
La tienes sobre el cuerpo
como coraza ingrávida.
Te cerca de respeto.
A tu virgen te vuelves
toda entera, desnuda,
cuando te vas al sueño.
En la orilla se paran
las ansias y los besos:
esperan, ya sin prisa,
a que abriendo los ojos
renuncies a tu ser
invulnerable. Busco
tu sueño. Con mi alma
doblada sobre ti
las miradas recorren,
traslúcida, tu carne
y apartan dulcemente
las señas corporales,
para ver si hallan detrás
las formas de tu sueño.
No la encuentran. Y entonces
pienso en tu sueño. Quiero
descifrarlo. Las cifras
no sirven, no es secreto.
Es sueño y no misterio.
Y de pronto, en el alto
silencio de la noche,
un soñar mío empieza
al borde de tu cuerpo;
en él el tuyo siento.
Tú dormida, yo en vela,
hacíamos lo mismo.
No había que buscar:
tu sueño era mi sueño.


(Creo que comienzo a enamorarme; a enamorarme de un sueño, de tu sueño. Ojalá no sea grave.)

-Borja

27 marzo 2007

Palabras que engañan


Hay palabras que suben como el humo, y otras que caen como la lluvia. La frase no es mía pero, en cierto modo, se adapta a mí.

Estoy (he estado) leyendo una carta de deseos de la cual no soy autor pero sí protagonista, una carta, pues, similar a mi vida. Permanezco solo, sin saber que quiero pero queriendo saber que hay detrás de unas palabras que me resultan confusas, unas palabras que me intentan guiar. Pero no estoy seguro de la realidad que me presentan, son palabras que engañan. No son explícitas, te obligan a darles la vuelta para ver si hay algo más allá de ellas y a mí me cuesta constatar la verdad y asumir los deseos ajenos.

Quisiera haber nacido más inteligente, menos vanidoso, pero el destino (eso que para muchos no es más que una palabra vacía; me incluyo) pensó que era mejor embarrar el camino que yo habría de andar y colocarme la utopía como fin de tal camino. Tal como decía el subcomandante Marcos: “Camino diez pasos y la utopía se aleja diez pasos, camino veinte pasos y la utopía se aleja otros veinte pasos. Puede que nunca la alcance pero para eso sirve, para seguir caminando.”

Para ser sinceros, no es una utopía lo que me lleva a escribir sino simplemente el hecho de creer leer algo más allá de las palabras. Ese algo quizás no sea nada o quizás lo sea todo. No lo sé y es por eso que intento despejar todas las incógnitas que pueblan mis pensamientos. Una a una. En lo oculto del sentimiento reside la magia de los sueños.

-Borja

24 marzo 2007

Somebody to love (1)

Ayer entré como cada noche en ese mundo virtual al que muchos nos sentimos enganchados, llamado Messenger. No tenía muchos contactos conectados (valga la infantil redundancia) así pues, no sé si bien por aburrimiento o por absurda necesidad, comencé a leer los nicks de toda la gente allí reunida: “Te quiero, Fulanito”, “No sé que haría sin ti, Menganita”, “Eres lo mejor que me ha pasado en la vida”, “No te olvides, ¡te quiero, te quiero, te quiero!” “Te quiero bicho” “Os quiero”...

Nunca antes había visto usar el verbo querer de modo tan banal y vacío. Ese verbo al que todos deberíamos respetar y nunca deberíamos pronunciarlo (en su defecto escribirlo) en vano, inundaba la pantalla de mi vetusto ordenador. Me preguntaba, según leía toda aquella ristra de frases bonitas, si merecía la pena tener alguien a quien querer, somebody to love, teniendo en cuenta, como ya he dicho, la responsabilidad que supone el querer a alguien. Hablo de querer con todas sus consecuencias aunque para ser sincero, ni siquiera yo sé que significa el tan pronunciado verbo y por consiguiente, desconozco las consecuencias que de él se puedan derivar. Un lío ¿verdad?
De repente, una línea imaginaria se traza en mis reflexiones; a un lado queda la palabra amistad. En el otro, la palabra amor. Siempre han estado juntas, han vivido las mismas sensaciones; el amor sin saber que era la amistad, la amistad creyéndose el amor. Y así les fue... así les va.
Ambos necesitan tiempo para adaptarse a la nueva situación. Se sienten extraños, solos, y se buscan mutuamente. El amor grita: “¡Amistad!”. La amistad lo oye pero no responde, le duele saberse sola. La existencia es un juego a vida o muerte y sólo uno de los dos va a poder sobrevivir y triunfar.
Amistad. Amor. Y la línea imaginaria separándoles.
-Borja

17 marzo 2007

Dos poemas y una canción

Cambiaría la realidad

Debí haberme callado

Un error ya es demasiado.
Nunca me has dolido tanto.
Inocua alegría y llanto,
Anclada en nuestro pasado.

He sido a tus ojos, fiel
Ante tus labios, pecado
Sólo en el pasado, hiel.

Escapa, sé valiente.
Necesito perderte;
Vivir y no tenerte.
Enlazar con la muerte.
Navegar a contracorriente... ¡siempre!
Encalla en mis labios,
Naufraga entre mis manos.
Alud de amor helado
Diosa de mi pecado.
Oiré tu voz...¡pero seré fuerte!

Donde el amor no quiere usar palabras
En el momento que despunte el alba.

Abriré de mis ojos, las ventanas.
Mis venas llevarán tu sangre.
Oscurecerán al llegar la tarde,
Rozaremos la piel del alma.

Más allá, donde la ilusión pierde.
Ilusión, ¡suicídate y muere!

A veces creo que he nacido loco.
Luego pienso, veo la verdad
Mi vida es una mierda... río, lloro.
A veces, cambiaría la realidad.

Mirar y no ver

Descubro en tu mirada,
Umbral de luz eterna,
Naturaleza muerta.
Ilusión acabada
Acercándose... lenta.

Elegía de batallas perdidas,
Risa vital
Error mortal.
Saxofón, sin su leve melodía.

Lágrimas de felicidad ausente
Aparecen en tu alma de niña.

Rechacé mirar tus ojos,
Aún sabiendo que la vida,
Zozobrando,
Olvidaba ya tu rostro,
Nacarado de alegría.

Desperté en tu sueño frágil
Estaba herido, de muerte.

Madurar no ha sido fácil,
Inspirarse cada día.

¿Sabes cuán duro es quererte?
¿O luchar por no perderte?
Ni siquiera lo imaginas.
Recorrerás cada esquina
Intentando ser suicida.
Suicida, también inerte,
Aunque yo no pueda verte...

-Borja

08 marzo 2007

Suspiro en verso

Si alguna vez la vida te maltrata,
acuérdate de mí,
que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte.

-Luis García Montero

07 marzo 2007

Ayer, a eso de las once de la noche, estando yo tumbado en mi cama con los ojos aun abiertos e impulsivos, tuve uno de esos momentos de lectura reflexiva; cuando tras haber leído, reflexionando sobre lo que he leído y extrayendo primarias conclusiones acerca de la reflexión de lo que he leído (en fin, esas cosas que sólo nos pasan a los que leemos) me doy cuenta que muchas de las cosas que nosotros convertimos en irreductibles murallas son simples castillos de arena, en el aire.

Si no me equivoco, el artículo fue escrito por Eduardo Galeano (autor del que, por cierto, recomiendo sus breves relatos: fáciles de leer y con una moraleja más o menos profunda pero siempre moralizante).
Bien, como iba diciendo, el artículo es de este autor latinoamericano y habla sobre nuestro comportamiento de cara al resto del mundo que nos rodea. Existen –existimos– dos tipos de seres según Galeano:

Uno) Espejos: la gente los mira pero no ve nada, sus miradas convergen en un punto, son rechazadas y devueltas a su dueño. Es necesario romper ese espejo si queremos adivinar pensamientos, pero con cuidado, evitando que alguna pequeña esquirla quede clavada en el corazón. Débil corazón, es por eso que necesita esa protección y estar a salvo de miradas indiscretas.

Dos) Cristales: la gente los mira y es capaz de ver todo aquello que guardan dentro de sí. No importa lo escondido que pueda estar, el cristal nos ayuda a descubrirlo. El cristal, al contrario que el espejo, no se rompe. Sólo deja que veamos lo que sucede tras su pared vidriosa pero impide que entremos. El corazón está a salvo de morir desangrado, pero los sentimientos quedan estampados en ese cristal protector.

Y ahora la duda que me llena y me vacía, la pregunta que me hace caminar en vaivén es la obvia que se podía esperar de un ser básico y superficial: ¿qué soy yo?
Como ocurrió en cierta ocasión cuando un policía preguntó a un sospechoso de aun no tengo claro qué crimen: “¿quién es usted?” Y él respondió: “si sabe responderme a esa pregunta, le estaré eternamente agradecido.”

Yo aún espero respuesta...

-Borja

03 marzo 2007

Aunque ella no lo sepa

Que me perdone el gran Quique González, pero necesitaba usar su canción, retocarla y expresar con ella una infinidad de sensaciones estúpidas. Allá va:

Aunque ella no lo sepa
Me he inventado su nombre
Me enamoré de promesas
Y he sufrido en su noche

Aunque ella no lo entienda
Nunca escribo tan tristes canciones
Por no vivir sin ella

Aunque ella no lo sepa
Me envenenó su mirada
Y mi alma se queda
Vacía cuando se marcha

Sé que aun estás despierta
Y al llegar el mañana
No te darás ni cuenta
De que yo nunca estaba

Y aunque ella no lo sepa
Nos queríamos tanto
Son sus ojos mi espera
Su sonrisa, el encanto

Ella es mi condena
Yo sólo quiero ser algo
Y encender con mis besos
El mar de sus labios...
Y para mí hacerla eterna.

-Borja

28 febrero 2007

Cuando la luz ilumina sus ojos

When you´re too in love to let it go
But if you never try you´ll never know

Dunia es una chica normal. Estudiante y quinceañera. Su vida nunca ha sido un camino sembrado de espinos, quizás aún no ha empezado a vivir. Sus cabellos se funden con el color del atardecer, queriendo mostrar un brillo dorado. Sus ojos oscurecen un rostro en el que ha hecho mella la tristeza y traspasan la más dura de las armaduras. Recuerdo haberlos visto en alguna ocasión; fijos, clavados en mis pupilas, agrediendo mi orgullo. Anda con una desgana adquirida, víctima de una rutina que la golpea a cada paso que da sobre un suelo de mármol frío.
Guarda todo lo malo en un hueco íntimo de su cuerpo, sólo deja que salgan algunas breves sonrisas que pronto se apagan al contacto con la realidad en la que vive.

Sin embargo su historia, no se reduce a lo superficial del físico o a lo inmaterial del sentimiento. Va más allá. Más allá de mis palabras.
Era una tarde de Febrero. Fría, muy fría aunque luminosa y sonriente. ¿Una tarde sonriente? Todas lo pueden ser cuando ella las ilumina dejando ver el leve esmalte de sus dientes, la piel estirándose suavemente hasta dibujar dos hoyuelos a ambos lados de su boca y los ojos borrando por un momento el gesto de tristeza crónica que los caracterizan.

Como iba diciendo, la tarde sonreía. Dunia caminaba avenida abajo, envuelta en un abrigo caro, con las manos hundidas en los bolsillos y la parte inferior del rostro tapada por una bufanda rosácea y ligeramente desgastada. El viento gélido ayudaba a los mechones rebeldes que querían buscar una sensación de libertad, a buscar cada cual, su nuevo camino.
La ancha avenida se asemejaba a un desierto en formación, con el contraste de la temperatura invertida y la arena sustituida por asfalto. Los oasis no existían.

Atardecía y Dunia quería ser testigo privilegiado de un momento, que por normal y habitual, dejaba ya de ser mágico y místico. Un atardecer es un privilegio del que sólo se puede disfrutar cada veinticuatro interminables horas, y eso siempre y cuando, las nubes de turno lo respeten.
El final de aquella avenida lo marcaba un viejo puente de piedra gris que cruzaba a su vez otra calzada mucho más transitada que la anterior; una arteria circulatoria, si quisiéramos asemejar (a duras penas lo conseguiríamos) el alquitrán de las calles con la sangre de nuestras venas.

Allí se sentó. Dejó los pies colgando y apoyando su espalda sobre unas barandillas oxidadas, cerró los ojos y el viento dejó de herir su rostro. Sólo cuando sintió un alma solitaria aproximándose, volvió a abrirlos y sin perder la entereza dijo:

- Siéntate, te llevo esperando.
- ¿Cuánto?
- Toda la vida.

Y allí, con el sol muriendo en el fondo, aquellos dos adolescentes sintieron por primera vez, la cosquillas de un amor recién creado.

-Borja

16 febrero 2007

En el invierno de 1981, el viajero camina con su mujer por las calles de Praga, cuando ve a un muchacho dibujando los edificios de su alrededor.
Le gusta uno de los dibujos y decide comprarlo. Al tenderle el dinero, se da cuenta de que el muchacho no lleva guantes, a pesar de la temperatura de cinco grados bajo cero.
-¿Por qué no usas guantes?- pregunta.
-Para poder coger el lápiz.
Conversan un poco sobre Praga. El muchacho decide dibujar el rostro de la mujer del viajero, sin cobrar nada.
Mientras espera a que el dibujo esté listo, el viajero se percata de que algo extraño ha ocurrido; ha hablado durante casi cinco minutos con el muchacho, sin que ninguno de los dos hablase la lengua del otro.
Habían sido simplemente gestos, sonrisas, expresiones faciales, pero la voluntad de compartir algo hizo que entrasen en el mundo del lenguaje sin palabras.

(Relato de Paulo Coelho. Aparece en el libro Maktub)

14 febrero 2007

Quisiera tenerlo tan claro

Nada encaja ¿verdad? Cada instante te dicta una sentencia distinta. Cada momento te hace sentir diferente. No lo tienes claro. Yo tampoco y es normal. La confusión es mi enemigo. Me cuesta mucho tener las cosas claras y sólo cuando lo intento entiendo que no hay nada que entender. ¿Difícil? Sí, pero sigo en la brecha, luchando por hacer sencillo lo imposible. Y es duro cuando no hay por donde comenzar. O si no, dime ¿por dónde empezarías tú a construir una ilusión? Yo no lo sé, por eso te lo pregunto, no creas que es una pregunta retórica. Hace tiempo que tengo todas las respuestas, pero me falta una pregunta. La pregunta tímida que siempre se quedó escondida tras el telón. Su sombra es alargada y hace que me oscurezca en pleno día.
La oscuridad no me da miedo. Es la luz cegadora la que hace surgir mis temores más absurdos. Podría seguir en esta situación media vida, en penumbra, pero sería tan triste que prefiero morir ahora, cegado por tu luz, quemado por tus palabras. Y no son frases huecas. No son frases bonitas carentes de sentido. No son frases de un enamorado anclado a su musa. Ni tampoco las palabras se perderán cuando acaben estas líneas. Cegado por tu luz, quemado por tus palabras. Repetirlo me sale gratis: cegado por tu luz, quemado por tus palabras. Así es como quiero vivir, a pesar de no tenerlo claro y mientras sigo buscando la respuesta a una pregunta que resbala entre mis manos, pienso en ti y sólo dos palabras son capaces de poner un punto y seguido a esta confusa declaración.
Sólo dos palabras.

TE QUIERO

12 febrero 2007

Paranoia. Tiempo y lucha.


Talismán de una noche en neblina
Escarcha errante del rocío
Nace cuando muere el día
Goza con la oscuridad debida
Os abandona en el abismo, vacío.

Salitre para las heridas
Esbozo de aire en el suspiro
Dicen tanto, siempre lo mismo

Ya hasta las verdades, suenan mentiras.

Es todo esto una utopía
Los héroes ya fueron muertos.

Algún niño juega en tu desierto
Guiando con su sonrisa
Un viejo y gris tranvía
Al amanecer que es descubierto.

Enigma sin solución
Señuelo para los ilusos
Tan inocentes nosotros
Apostando a caballo perdedor.

Corro desesperado
Estoy sudando
Resbalo en un suelo mojado
Caigo, me levanto
Ahora... ¡ahora estoy luchando!

10 febrero 2007

Nuevo error. Creo que no es malo cometerlos. En absoluto. Lo verdaderamente perjudicial es no salir heridos de esos errores. No me refiero a las heridas que todos vemos cicatrizar, no. Estas heridas son diferentes. Quizás no sean heridas, sino huellas que van quedando marcadas a golpe de quemadura. Marcas de vivencias, mejores o peores, siempre presentes y aconsejables. Todos las necesitamos, hasta los más duros de la película que creen ser inmunes a los fallos.
Es un error (de nuevo) el no aceptar lo que nos ocurre. Primero entender. Segundo reflexionar. Tercero concluir. Por último actuar. En ese mismo orden.
Es pura lógica básica. Aunque no siempre lo lógico sea lo correcto, ni lo básico sea lo sencillo, como habrán podido comprobar los valientes que hayan llegado al final de esta pseudo narración en clave de caos y confusión que finaliza, afortunadamente, aquí y ahora. Mis disculpas pues.

La mirada invencible se creó como una vía de escape. Un refugio para los sueños que cualquiera puede almacenar. En este caso el “cualquiera” me tocó ser a mí y los sueños e ilusiones eran los míos, lógicamente. Aunque lo lógico, una vez más, no sea lo correcto.
Es una vía de escape, porque las palabras son la forma de expresión de todo aquello que no se puede mostrar con la voz. Es la forma de expresión de los que no podemos ser sinceros cuando tenemos frente a nosotros unos ojos que aun siendo invencibles, quieren ayudarnos a entender lo que pasa por su mente.

La mirada invencible es un refugio para los sueños. Yo los he ido guardando aquí, sabiendo que estarían a salvo de la realidad que me toca vivir. Se acepte o se niegue, hay dos mundos: el que vemos y el que imaginamos.
Nos alojamos en el primero, porque es más fácil no cuestionarse la existencia de las cosas y preferimos conformismo, lo cual es lógico pero no correcto.
Cuando nos hartamos de aquello que tenemos, nos damos un breve paseo por el segundo mundo, el imaginario, el de los sueños, las ilusiones, las utopías, las fantasías, el dolor, las heridas, el de una mirada que nos venció, el ilógico.
¿Cuál es real? Tocamos el primer mundo, sentimos el segundo.

La mirada invencible no es real. La historia que en ella se contó sí lo es, todo lo demás es falso.
¿Los sentimientos? Efímeros. ¿La realidad? Es diferente. ¿El viaje? Duró poco. ¿La vida? Continuará, no hay otra. ¿Repetirse? Las puertas nunca se cerraron. ¿Mismas sensaciones? Nadie podrá evitarlo. ¿Intentarlo? Merece la pena. ¿Quieres? Por supuesto que quiero. ¿Llegará el día? Quizás. ¿Miedo? A hacer daño. ¿Amor? Amistad. ¿Atracción? Siempre la hubo. ¿Decisión? Sólo en mi mente. ¿Libre? Encadenado. ¿Sincero? No puedo.

La mirada invencible ha acabado. Ha vencido. Ganó la batalla, pero no ganará esta guerra. No mientras yo esté aquí para evitar que eso ocurra.
Aunque no lo puedas leer, te quiero


08 febrero 2007

Aprender a tocarte

Ayer, mientras caminaba por un lugar indeterminado de la ciudad que me vio nacer, pensé en ti. Sin habernos conocido, ya deseo tu compañía en las noches frías de invierno. Sin saber de ti lo que me gustaría, ya no aguanto sin tu melodía. Hace tiempo que me rondaba la mente tenerte. Ser de ti un compañero fiel, abrazarte y acariciarte como si fueras lo único que me mantuviese aquí, vivo y eternamente agradecido.
Entenderte es sentimiento, tocarte es simplemente el arte. El arte de tocarte, que dicen algunos. Yo también quiero aprender. Quiero que tu lleves mis sentimientos y los transmitas. Quiero que llores cuando yo dejé caer mis lágrimas sobre tu piel. Quiero notarte alegre cuando yo sonría. No es egoísmo. Cada uno nació con una labor que cumplir. Me gustaría que algún día nos pudiéramos entender como amigos íntimos. Me gustaría tanto...

Apretar con fuerza tus cuerdas, sentir la creación de acordes imposibles, deslizar una mano muerta por tu madera áspera. Y volver a caer en el error de que las pequeñas cosas son las que provocan las más intensas alegrías.

Pau Donés y Jorge Drexler en directo. "Agua"

Borja

01 febrero 2007

Jueves 1 de Febrero. Hoy se cumple una semana de mi muerte y la espada sigue clavada. Ya he perdido toda mi sangre pero aun respiro, me hago fuerte, ella me hace fuerte, sus ojos me hacen fuerte, tenerla cerca. Simplemente me hace. Soy fuerte.
He bajado la calle con prisa, con un movimiento de piernas cercano a la rapidez. Sabía que ella iba delante, lejos. La veía, la gritaba desde mi silenciosa indefensión que bajara el ritmo, que parase, que me esperara sólo ese ratito. Pero ella seguía. Esta vez el esfuerzo me tocaba a mí.
Mi marcha se hacía más angustiosa, más nerviosa, menos paciente, menos conformista, igualmente decidido a coincidir con ella en el autobús, justamente como una semana atrás. Sin hablarla, sólo sintiéndola cerca y buscando cualquier excusa para mirarla a los ojos.

He tenido que correr para alcanzar el autobús, y casi lo pierdo. Casi como a mi vida. Ella no espera, acelera, se estaciona un momento en la parada y sigue camino. Si uno cree en lo que hace, es capaz de lograr lo que se proponga: alcanzar un autobús o hacer de la vida algo más. Yo he corrido tras muchos autobuses, tras muchas vidas... y aun sigo. ¿Rendirse? Pensamos en tirar la toalla en momentos de oscuridad, pero no nos damos cuenta que el autobús no espera. Pasa y no espera.

Y allí he entrado. En ese lugar que ya se me convierte en familiar, con esa persona que ya casi es razón de ser, con esas sensaciones que acuden en avalancha y que por ser tantas, no son capaces de atravesar las puertas que son mis labios y emitir sonido alguno.
Ella se ha sentado en la última fila del autobús. Es un sitio que me gusta, desde allí lo puedes ver todo, controlar y palpar el ambiente. No me he atrevido a invadir su intimidad y colocarme junto a ella, pero la he mirado y la he susurrado en silencio: “perdóname, pero aun tengo miedo de quererte demasiado”
He dejado mi mochila, mi abrigo y mi pañuelo en la fila de asientos justamente posterior a donde ella se encontraba y me he sentado.No quería mirar hacia el frente, prefería sentir algo. He apoyado mi espalda contra el cristal, he doblado mis piernas y mi cabeza se ha colocado perpendicular a la suya, coincidiendo en la mirada perdida.

Hoy he estado a su lado y he notado como, cuanto más nos acercamos, más miedo nos da cruzar unas inocentes miradas de complicidad. Hace una semana nos separaban filas de asientos, algunas personas ajenas y ella se quedó mirándome fijamente. Hoy he estado a su lado y las ganas eran extremas, pero a pesar de ello, sólo conseguía levantar mi vista cuando disimulaba pasar de página al libro al que, falsamente, prestaba atención. En realidad me daba igual la prosa, la narración, las palabras. Lo que yo quería eran miradas, sus miradas, su mirada, sólo una...

Dicen que la espera merece la pena. Tenía que bajarme y he pulsado el interruptor que hace iluminar el cartel fluorescente de “parada solicitada”. Yo la he mirado, ella se ha dado cuenta, lo sé. El gesto serio se ha borrado de su cara dejando paso a una leve sonrisa, sin mirarme, queriéndome mirar, sonriendo, sonrisa maliciosa, dulce, con veneno, invencible, su sonrisa también es invencible, no se puede soportar, te mata, me mata.

Y me he levantado, con resignación de no haber podido compartir un instante mirándonos, he caminado hacia la puerta trasera del autobús mientras éste giraba.
Ligeramente cabizbajo, enrollando el pañuelo en mi cuello, apaciguando unas sensaciones ansiosas por ver la luz.

Las puertas se han abierto, mi esperanza comenzaba a perderse, mi ilusión se quedaba allí dentro, la única solución era arriesgarse. Darme la vuelta y mirar. Comprobar si aquella paranoia que vive en mí desde hace siete días tenía sentido. Era la eterna cuestión del “ahora o nunca”. Hoy ha tocado ahora.

He dejado caer una lívida mirada sobre la última fila del autobús, buscando sus ojos. Allí estaban. Intuyo que desde que me he levantado han estado fijados en mí, lo ignoro pero lo imagino. Imagino también que ella no esperaba mis ojos de nuevo fijos sobre los suyos, o quizás sí, y por eso la magia ha vuelto. Un instante, en un instante mi mirada quedaba libre y mi cuerpo dejaba volar la pasión, la vida, la atracción, la tensión acumulada, las ganas de que fuese mía durante un segundo.

Las sensaciones, no por repetirse, son menos intensas. Es más, según pasa el tiempo, voy advirtiendo como la felicidad, cuanto más se adquiere más de ella se quiere.
Supongo que lo mismo me ocurre con ella, la chica del autobús, la niña que dejó de serlo, la adolescente que algún día podrá saber que sus ojos, sólo sus ojos y toda la magia que vive en ellos, me ha conseguido hacer soñar y comenzar a jugar al escondite con mis miedos.

-Borja

30 enero 2007

La misma sensación ha vuelto.
Las coincidencias, la suerte, el azar se han convertido de nuevo en mis mejores aliados.
Mismo lugar, misma escenografía, miradas similares. Hoy fueron esquivas, hoy había una sensación de indefensión, un ambiente diferente. Había más cercanía, sólo un par de metros separaban nuestros ojos y unas miradas que querían eludir lo evidente, se cruzaban en décimas de segundo. Como las segundas partes, que nunca serán buenas pero siempre permanecerán como el paso previo a un final imprevisible.

Ahora estoy tan envenenado que sólo quiero repetir el mismo momento en mi mente una y otra vez, sin parar, sin dejar que nada ni nadie me haga caer.
El veneno son esos ojos. No son especiales, no tienen un color al que poder admirar, ni un brillo especial, ni la perfección. No son diferentes pero son indescriptibles. A pesar de haber usado decenas de adjetivos, no se puede describir lo que se siente al mirar a unos ojos tristes, de los que parecen haber brotado lágrimas de vida, de los que parece nacer todo. Indescriptibles.
Nunca seré capaz de explicarlos. Nunca nadie podrá expresar lo que se siente al mirar a alguien y notar algo, que sólo aparece en los momentos de cambio. En los momentos en los que crees ver la luz, aunque acabes cayendo, ves la luz.

Ella ignora todo esto. No sabe nada. Sólo conoce perdida, mi mirada, una bala que a su corazón viaja. Directa a su alma la espada, aun por mi sangre manchada, por sus huellas sigue envenenada. Hay magia viviendo en la distancia que nos separa, restos del “querer” se almacenan al anochecer, en su almohada, lo que queda del “poder” sigue inmóvil en mi mente abandonada.
Y jamás leerá unas líneas, que para el fuego fueron creadas, en ella, inspiradas, para ella regaladas.

Así es, mi vida. Una película en la que recaen unos ojos hundidos en mí, que sin dejar caer un sonido son capaces de conmover, capaces de hacer sentir nuevas experiencias.
Una película sin conclusión sabida, sin actores secundarios, con un solo director (siempre el mismo, con virtudes y efectos) con un argumento ignorado, un guión que se escribe en el transcurso del rutinario “día a día”.

-Borja


"El primer beso no se da con la boca, sino con la mirada."
Tristan Bernard

29 enero 2007

Hacerte daño

No mirarte. Ignorarte. Desviar una mirada frágil. Girar la cabeza hacia el futuro.
Obviarte. Olvidarte. Perderte, para siempre.
Alejarme en el tiempo. Distancia, olvido, muerte.
Saber dibujar las líneas que todo lo dividen. Quemar fotografías y olerlas por última vez. Dejarte un hueco en mi corazón donde puedas refugiarte. Nunca lo harás, pero ahí lo tienes. No lo sabes.
Ya ha pasado tiempo. Hay cosas que quedan. Quedarán siempre.
Crecí y maduré con parte de ti. Eres parte de lo que soy. No quiero hacerte daño.
Cierro las puertas y dejo tu historia a oscuras. Me llevo su candado por si la vida quiere hacernos coincidir en otro momento. No sabes cuanto lo siento.
De haberlo sabido...
Peor que el olvido fue frenar las ganas de verte otra vez.Peor que el olvido será, algún día, volverte a ver.
Cuánto cuesta acabar los ciclos. Qué duro es decir “hasta aquí”.

-Borja

27 enero 2007

Hoy quiero pedir perdón. Sin el más mínimo detalle de duda y con el mayor atisbo de arrepentimiento que me sea posible.
Quiero pedirle perdón a aquella chica del autobús que fue capaz de aguantarle la mirada a un ser tan vacío como yo. Yo iba de pie, ella sentada. Yo escuchaba música, ella apoyaba su cabeza en el cristal, dejando perder sus ojos en un mar asfaltado. Llevaba varios segundos observándola, sin perder detalle del reflejo de su rostro, dibujado en el fino vidrio. Y ella giró su cabeza, como los perdedores que no son capaces de soportar lo que tienen enfrente y necesitan agarrarse al clavo ardiendo que es el pasado.

Mi gesto inmediato fue un conato de apartar mi mirada de aquel ángel y romper el hechizo, pero aguanté toda esa presión que supone el mantenerse firme en el propósito de conseguir un regalo ínfimo.
Aquel regalo venía crudo, sin lazo ni tarjeta de felicitación. Fue una carta bomba que me estalló en mis ojos cuando nuestras miradas se cruzaron.

Ella fue tan valiente que no apartó su mirada al verme allí, de pie, con mis ojos fijados a sus ojos, con un gesto serio que se fue transformando en leve sonrisa según disminuía aquella presión. Fue tan valiente que llegó a tomar la iniciativa y me consiguió ganar la batalla.
¿Tres? ¿Cuatro? ¿Cinco? Me pongo a pensar y un solo segundo es ya casi una eternidad en la ardua labor de fijar la vista en otro semejante, y no desviarla. No esperaba esa resistencia mental de alguien como ella y sin embargo, tan fugaz, tan profunda, tan sentida, tan única, me dejó frío y apaciguó un fuego que iba en aumento.

Creo que ella notó que me había vencido, sintió como clavaba una espada en mi orgullo y lo dejaba herido de muerte. Sólo ella será capaz de desenvainarla, sacarla de mi cuerpo y decirme, mientras me mira de nuevo a los ojos: “Tú sangre... mi sangre. Tus ojos, mis ojos”

Ah, se me olvidaba. Perdón.

-Borja

23 enero 2007

Aliento

No eres más que un reflejo de mi pensamiento y a pesar de todo te llevo dentro, muy dentro.
Estás conmigo cuando nadie quiere ver mis lágrimas. Huyes cuando sonrío, sólo cuando me inunda la alegría, escapas.
Te intento tocar y te desvaneces en el transcurso incesante de los días, de las cosas, de las personas que quedan, de los momentos que, perdidos, se marchan.
No puedo verte, no se quién eres. Es el misterio lo que me trajo a ti. Eres tú, quien me trajo el misterio, la más ardiente de las pasiones ocultas, el silencio que más grita, ¡grita! ¡grítalo! ¡más fuerte! ¡quiero que lo oigan!
Quiero que mi silencio, ese silencio que tanto oculta, salte en pedazos y quede hundido en tu voz para siempre.
No eres la lluvia que un día mojó mi vida. Tampoco la imagen única de un sentido incierto del ¿qué hacemos?. No eres nada de lo conocido. No eres un “te quiero” ni un “te voy a echar de menos”.
Cuando tu aprendas a mirarme y yo sepa como escucharte, sólo nos quedará el aliento. Solos, con el silencio separando nuestros cuerpos y unas palabras que buscarán el suicidio, saliendo de mi boca y llegando al fuego de tu alma.
Unas palabras que resumirán el sentido de una vida, mi sentido, tu razón de ser.
Darán respuesta a un ¿qué hacemos?, que cada día se hace más duro de llevar... y mas incomprensible.

Borja

21 enero 2007

Paranoia. Mi regalo.

Las frases perdidas
Organizan motines

En la cárcel
Resisten los de siempre
Empañados tus cristales
Sonriendo eternamente

Tragedia se masca
Océanos en el ambiente
Dios se olvidó de escucharte
Ocultando lo evidente, tu arte

Procura no morirte
Asegúrame la vida
Regálame tus manos
Así no podré herirte

Muere cuando quieras
Inspiración, ¡por fin llegas!

Ahora tienes mi mundo
Lo tendrás siempre
Busco un sentimiento inerte.
Antes fue mío, ahora es tuyo... ¿lo quieres?

Borja

20 enero 2007

Es el tren. Es el momento.

La raza de las razas
Somos la raza de las razas
En lo cruel del universo
El tren podría ser perfectamente: la vida. De hecho...
Pero también es un periodo de tiempo en el que terminas algo que un día empezaste y lo hace definitiva, rigurosamente... El tiempo que tardas en terminar un proyecto importante o cruzar un puente imaginario que te lleva de un lado a otro del rio de lo incierto sabiendo que en la otra orilla te esperan tiempos nuevos, nuevos vientos...
Este tren partió hace un año y medio y le puse un nombre... El tren de los momentos.
El tren de los momentos es el pulso que queda cuando pasa el presente, cuando el pasado mós reciente se deja de considerar casi un presente imperfecto.
Es la onda invisible que permanece flotando indefinidamente siempre que se parte de una nueva estación. Una especie de rumor que te acompaña por el resto de tus dios... Esa sensación cuando recuerdas tu primera novia formal que duró toda una vida,... De siete días y medio...(a esa edad contar el medio es importante porque te da idea del concepto tiempo... y el concepto tiempo es lo que nos hace viejos y ajenos...)
El tren de los momentos tiene a sus predilectos y su traqueteo esto dedicado a los que subieron y bajaron en las distintas estaciones, a los que me esperan y a los que me despidieron... A sus historias... A los de equipaje ligero. Tienen nombre... Pero tengo sueño.
A vida mía y corazón mío para que sepamos distinguimos entre la gente, para que sepamos, con el poder de la risa, vencer los miedos...
Espero ser siempre capaz de inventarme un cuento que no empiece diciendo érase una vez...
A los y las peleonas, que nunca dirán no puedo.
A los soñadores tercos y molestos y a los seres lubricantes... Esos que permiten que tuerca y tornillo de diferentes medidas terminen encajando...
Para los que creen en la revolución solidaria, no como uno locura, no como un homenaje a lo poético de lo utopía sino con la claridad y lo determinación de convertido en uno nuevo pagina de lo historia de nuestra raza de las razas...
Míranos desde donde quiero que estés.. A través de tu ventanilla... Somos como un ejército de motivos con una misma razón ...
La razón que nos dan los que sufren, los que tienen miedo.
Y ese silbato suena como un basta de crueldad y de dolor... Basta de injusticias, basta de palabras y de abusos y de que pierdan siempre los mismos... y de que nos cuelen palabras como colaterales, o terrorismo o "lo sentimos si matamos o sus niños pero es que los bombos inteligentes no distinguen o un soldado de un viejo o de un niño" .. Pues vaya mierda de inteligencia... Esos armas y esos seres son despreciables y los palabras libertad, democracia o justicia suenan obscenos en sus bocas devoradoras insaciables de dientes.
Quiero decir basta y quiero decirmelo o mi, ...Basta de quejarme y de hablar de ellos... He estado ausente... En mi batalla, y vuelvo colmado, he perdido o mi padre y o muchos más de los buenos, vuelo y sólo quiero hablar de cosos normales, cotidianos, del color de tus ojos, de tus pequeños pensamientos, de cómo te va cambiando lo risa.
Que se queden atrás los jinetes negros.
Sólo míralos uno o uno y desmontarás su ejército..
Tengo o mis amigos y o mi familia y somos millones...
A todos mis familiares, los que acaban de llegar bienvenidos, (sí, vuestro tío canta)...
A los que nos conocimos en mi bautizo, gracias por tantos recuerdos y tantos buenos rotos, railes de aquellos vagones nuevos.
A los que yo os fuísteis.. sólo se me ocurre silencio.
Al maquinista del ser, nuestro Dios, ...Sigo aquí... Enojado contigo, no te entiendo... No puedo y tu sigues invitándome en silencio o compartir destinos resignada, no quiero..., No puedo.. Puede que un día hablemos pero soy carne y tú ruego... no es tan fácil cuando se es materia y pensamiento envolviendo tiempo.
A los compañeros que han querido compartir su talento, que los musas os lo paguen con muchos noches de insomnio y muchos días lentos... Componiendo, componiendo... Escribiendo... Resistiendo... y aquí me tenéis para siempre en lo estación de lo que queráis, de cualquiera seo el momento.
A las personas que van o poner en marcha la máquina, aquí os dejo la pala para que avivéis en la caldera el fuego, ojalá os hago sentir orgullosos aunque nos tiñamos la cara de carbones negros, pero por favor no olviden que no puedo ser maquinista, uardagujas, revisor y pasajero.
A los que van o escuchar este tren que silbando viene o lo lejos.. Sólo escojan muy bien el vagón y tómensesu tiempo paro escoger asiento.. Tiempo... y para bajarse... Tiempo.
Recuerden que el tren sólo existe porque existen pasajeros.
Se baja uno mujer preciosa... Debajo del vestido sólo llevo dos gotas de perfume...Perdón si no me siento, pero yo siempre voy, jamás vengo...
Mis queridos pasajeros... El tren de los momentos... Buen viaje.

Alejandro Sanz


18 enero 2007

Interrogantes


Borja tiene un problema. Un problema sin nombre y lo que más le preocupa a él, sin aparente solución.

Era miércoles, mediados de Enero. Un invierno raro, excesivamente cálido. Sentado en el último vagón de un metro impoluto, rodeado de un par de ancianas, varios extranjeros con mochila y algún niño perdido, escuchaba canciones. Él creía que todo lo que en ellas se decía estaba destinado a él. La sensación de haber pasado a ser el centro de todas las letras y melodías que penetraban en sus oídos se había acomodado allí mismo, en ese mundo que separa el auricular de lo que a nuestra imaginación le da por confabular.
Al llegar a la estación de García Noblejas, Borja dejó el asiento que en ese momento ocupaba, a una mujer canosa y entrada en años, que complacida por aquél gesto, le regaló una leve sonrisa. Excesivamente artificial y forzada, pensó él mientras la música no dejaba de fluir y penetrar en unos oídos atentos a todas las señales en forma de tono. En forma de palabras con mensaje.
No tardó en llegar el transbordo. Pueblo Nuevo, línea 5.
En la realidad el camino es corto. Cuando Borja caminaba y dejaba que las escaleras mecánicas le hicieran caminar, el camino no se acababa, pero tampoco la música.

Esperando la llegada de un nuevo vagón, una presencia familiar sobresaltó a Borja. Una de las caras que fugazmente vio en el andén frontal le resultó conocida. Más tarde, y con la reflexión hecha, Borja se daría cuenta que aquello que había visto, no era más que un deseo. Una de esas ocasiones en las que crees ver algo. Cuando sólo tienes a alguien en la cabeza y crees ver a ese alguien en cada lugar, a cada momento, en cualquier circunstancia. “No, no puede ser. La lógica no miente... pero ¿Y si algún día lo hiciera? ¿Qué pasaría? ¿Se podría ser sincero? ¿Tendría sentido esconder lo que ya es intuido? ¿Bastarían un par de miradas para confirmar lo sospechado?”
Todo esto se planteaba mentalmente Borja mientras esperaba, subía y descendía del vagón que le dejó en la estación de Suanzes. Al fin y al cabo, la música seguía sonando y no tenía mucho sentido detenerse allí... a no ser que dicha música muriera. Ocurrió.

Borja se detuvo mientras caminaba en dirección a las incesantes escaleras mecánicas. Bajó la mirada, enrolló los cables como de costumbre, sin ningún cuidado y cuando quiso alzar de nuevo la cabeza fue demasiado tarde para no advertir la presencia de una señal extraña. Borja sabía que aquello era una señal, ni como ni porqué, sabía que aquel mural de publicidad situado en la esquina del pasillo que daba al andén tenía un significado.
Aún hoy se pregunta quien coloca esas señales en su camino. Aún hoy cree que le están escribiendo el guión de una película de la que desconoce su desenlace. Aún hoy sigue pensando que merece la pena intentar descifrar los códigos y mensajes ocultos de la vida.

Borja tiene un problema. Un problema con nombre y lo que más le preocupa a él, con solución.
¿El nombre? ¿La solución? Le preocupa la solución. No hay nombre que no quede grabado para siempre en un corazón que tan lentamente palpita.

17 enero 2007

I don´t want to lose it

I´ve been living without love for much too long but now, I´m beginning to realize I was wrong. Such a complicated situation, maybe too complex to be understood from your point of view... I just don´t know. It´s my own world, my own feelings and my own determination and that´s a bit scary don´t you think?

It´s called responsibility and makes us feel defenseless. We are always looking for something to get in our hands, to own some way of power, some kind of satisfaction but when we are at that point, when we are achieving it... we fall. Not all of us, but the vast majority does.So I want to cross that line and be free to say all that stuff which still lives in my heart... and hurts.

-Borja

14 enero 2007


Estoy cayendo.
Resbalando, inútil, en el suelo.
El lugar donde guardo mis sueños
Se convierten en secretos.

Ultimamente, no me encuentro
Ni siquiera lo intento.
Inicié un camino lento
Crucé todos los desiertos
Ahora, estoy muerto... sólo por dentro.

Ataqué al tiempo.
Lo poco que tenía, se lo llevo el viento
Busco un final feliz para este cuento
A pesar de estar muerto... sólo por dentro.

Borja

13 enero 2007

Mirando al infinito (2)

Caminó hacia Laura, que aun permanecía sumergida en la oscuridad de unos ojos seguros tras la fina barrera de unos párpados lisos, y se tumbó junto a ella.
Comenzó a compartir el cielo fundido, la brisa temblorosa y hasta el silencio majestuoso. Lo único que no descubrió fueron los pensamientos que recorrían la ilusa mente de Laura. No sabía que todo lo que sentía él por ella era recíproco. No sabía que Laura ardía, tampoco que el fuego tanto tiempo abandonado, se había convertido en la base de una vida de secretos y cobardía. Laura dejó caer el aplomo de la pregunta apropiada y esperada:

- ¿En qué piensas?
- En nada, simplemente disfrutaba de la soledad.
- Pero, yo estoy aquí contigo – replicó Laura - ¿por qué dices eso?
- Es como si no estuvieras... no sé, perdona si soy demasiado duro pero estoy pasando por una etapa de mi vida en la que por mucha gente que tenga a mí alrededor siempre me siento solo.
- Te comprendo – afirmó Laura con un tono compasivo – pero no deberías ser tan explícito. Duele oír eso viniendo de un amigo como tú Adrián.
- Lo siento, pero no quiero mentirte. No quiero mentirte más.

Un gesto de incredulidad se instaló en la cara de Laura sin previo aviso. Aquél “más” añadido sutilmente a esa última frase por parte de Adrián le chocó tanto que la réplica se hizo dura y tensa:

- Significa eso que me has mentido antes ¿no?
- No exactamente. Quizás me he expresado mal. Significa que no te he dicho la verdad, puede que parte de la verdad sí, pero no toda ella. Podría decir que mi verdad hacia ti ha sido sólo un iceberg, es muy poco lo que sabes. Quiero fundir ese bloque de hielo cuando pueda.
- ¿Y qué mejor momento que ahora?
- No es fácil, sobre todo cuando al fundirlo por completo quizás queden al descubierto sentimientos de los que me pueda arrepentir.
- El amor no es un sentimiento del que te puedas arrepentir – afirmó rotunda Laura – si es de eso de lo que intentas hablarme.
- En realidad no quiero decirte nada, pero ahora es mí corazón el que va a hablar... No me lo tengas en cuenta por favor.

El cielo comenzó a nublarse, la suerte estaba echada.

Borja

(Nota: Finaliza aquí el breve relato de "Mirando al infinito". Quizás algún día vuelva a retomarlo y seguir escribiendo, pero no ahora.)

12 enero 2007

Mirando al infinito (1)

Laura y Adrián estaban solos. Solos frente a la inmensidad del mundo. Solos ante un mar en calma que iba retrocediendo, con miedo, como los cobardes que no afrontan la realidad.Atardecía y el Sol quemaba la arena que comenzaba su declinar anaranjado. La eterna brisa del mar se volvía temblorosa, se hacía suave y agradable en la cara de aquellos dos adolescentes.

Laura se tumbó, mirando a un cielo que se fundía con la marea salada en la imaginaria línea del infinito. Cerró los ojos y dejó que el tiempo transcurriera, como aquel que no da importancia a lo humano sino a lo inalcanzable. Adrián no se tumbó. Él se limitó a dar los pasos justos en dirección al horizonte agónico hasta que el agua comenzó a fundirse con sus pies. Allí se arrodilló, en un suelo débil y húmedo. Arremetido continuamente por tímidos ataques que se volvieron compasivos, de las olas que comprendían mejor que nadie su estado de ánimo.

Laura no hablaba, Adrián quería hacerlo pero aquel silencio majestuoso le pareció tal, que la más mínima herida causada sobre él podría resultar incurable. Se limitó a la resignación, liberando a sus rodillas de la cárcel que era aquella arena costera, dejando en ella dos marcas que poco tardó en borrar la implacable y constante vileza de un mar que les susurraba las palabras precisas.

Borja

11 enero 2007

Romeo y Julieta en el siglo XXI


Una pareja menor de edad se fuga por el rechazo del padre de ella a la relación
La Guardia Civil y la Policía buscan desde el pasado sábado a dos jóvenes menores de edad que se fugaron de sus respectivas casas porque el padre de ella no aceptaba la relación que ambos mantienen desde hace unos meses. Ella, N.S.P, de 17 años, es paya y su novio de 16, es gitano. La joven es de la parroquia gallega de Anceis (Cambre) y él, de Sada.

Según publica La Voz de Galicia, el padre de ella antes de que la pareja se fugara no aceptaba la relación. Ahora, cinco días después de la huida, está hundido y pide a su hija que vuelva a casa: “Si antes me oponía a vuestra relación, ahora estoy dispuesto a hablar”, asegura.

Él recuerda como el última día que vio a su hija, el día de Reyes, ésta cumplía 17 años y le había pedido que la dejasen ir a celebrarlo a Sada junto a su novio y a unas amigas. Antes de salir, la joven le dijo a su padre que la fuera a buscar a las diez de la noche a la salida de una discoteca pero la chica no apareció.

Según el padre, su hija no tenía planeado irse de casa ya que había dejado en su habitación 50 euros, el cargador del móvil y maquillaje, pero el tiempo parece que no le da la razón.

En la madrugada de ayer, los policías detuvieron a un joven y le preguntaron por la pareja fugada. El arrestado les confesó que les había acogido en una casa ‘okupa’ en Sada pero que el pasado martes ya se habían ido. Además, señaló que se dirigieron a Santiago de Compostela o a Vigo.
Por su parte, la Guardia Civil ha recorrido las estaciones de autobuses y trenes con las fotos de los desaparecidos. Así, al taquillero de la estación de San Cristóbal le sonaba el rostro de la joven y ha afirmado que había comprado dos billetes para Santiago.

La familia de ella se ha opuesto a la relación que mantenían los dos menores desde el principio. El padre ha explicado que antes de empezar con su novio, su hija no salía pero a raíz de conocer al chico “comenzó a descuidar los estudios y a salir mucho”. Sin embargo, hoy el padre se muestra un hombre arrepentido y lo único que quiere es que su hija vuelva a casa.

El día en que la chica salió de casa iba vestida con un pantalón vaquero azul y ceñido, una cazadora blanca de plumas, botas marrones con mucho pelo y un bolso pequeño tipo leopardo, informa el rotativo gallego.

Publicado el 11 de Enero de 2007 en la edición digital de El País.

> Es bonito comprobar como aun existen esos locos adolescentes que son capaces de hacer cualquier cosa por amor. Dejen de buscarles, el tiempo los devolverá a la cordura, pero hasta entonces... ¿por qué no dejarles disfrutar del sueño en el que viven?

"Aunque tú no lo sepas
nos decíamos tanto
con las manos tan llenas,
cada día más flacos.
Inventamos mareas
tripulábamos barcos
y encendía con besos
el mar de tus labios."
Borja

Paranoia. Sin color.


Tiemblas y haces temblar.
Eres mi libertad.

Quieres gritarlo todo
Una mano lo impide
Iluminas lo oscuro
Evitas lo imposible
Ríes y también lloras
Olvidas y perdonas.

Amenazas silencios
Limando esperanzas.
Barajas nuestra suerte
Ahora... ¡ahora y siempre!

Borja

09 enero 2007

El infierno ardiendo en mí interior


Es invierno. Pero no hace frío.
Las nieves echan de menos las montañas ¿o era al revés? Da igual, el caso es que no estamos viviendo en el mes de Enero. En realidad en ninguno de los once restantes. Ni llueve como en primavera, ni puedes pasearte en manga corta como en verano, las hojas se han vuelto locas y algunas aun no han caído por lo que descarto el verano y el frío. El frío es si cabe más frío que de costumbre, pero no hablo de grados, no me refiero a las temperaturas. El frío ya no quiere ser frío. Bueno, creo que empezamos a entendernos. El frío quiere cambiar y volverse fuego. Tal vez como yo. El frío quiere subir, romper nubes y volar.

Tengo calor guardado en el cofre de los secretos. Ese que todos abrimos cuando queremos rescatar algo que en él arrojamos precipitadamente. El frío tiene miedo de volverse fuego. Yo también tengo miedo de transformar el infierno que vive en mi en sencillas palabras.
El fuego quema cuando sale al exterior. Pero mata cuando vive por dentro. Necesito soltarlo, hasta la última llama. Transformado en palabras, en hechos, en miradas, en verdades. Mi fuego no aguanta eternamente.
Mucho tiempo estuvo apagado. Ahora se enciende con más fuerza que nunca, ahora necesito decirlo porque quema. Porque mata.

Borja

06 enero 2007

Fin


Echo de menos el aire. El aire puro que respiraba y que ahora me falta en esta ciudad de humos. Echo de menos la simpatía, la cordialidad, la amabilidad. Echo de menos sensaciones de rebeldía que quedaron atrás. Echo de menos mi infancia, la inocencia de mi infancia, la infancia de mi infancia, incluso. Echo de menos las miradas que fulminaban el silencio. Echo de menos el silencio, andar en silencio, abstraído de lo que me rodea. Echo de menos los gritos que eran escuchados, ahora riquezas que cayeron en un saco roto. Echo de menos los días en los que escribía cosas que podían ser leídas. Estoy harto de unir palabras, echo de menos escribir. Recuerdo cuando mi imaginación volaba, cuando vivía al margen de todo lo que ocurre en el planeta, cuando para mí sólo existían los amigos de verdad y los juguetes fríos. Y lo echo de menos.

Echo de menos la pasión de cuando aún no había madurado. La irracionalidad, los errores de crío y las alegrías absurdas. Echo de menos echar de menos como hace años. Echo de menos a las personas que fueron, las que estuvieron, las que pasaron un día por mi vida y ahora siguen, lejos. Los echo de menos porque ellos en algún momento pensaron en mí. Los echo de menos porque me apoyaron o me miraron, me consolaron o me hicieron sentirme bien. Echo de menos a mis amigos fugaces, que tanto me hicieron sentir en tan poco tiempo. Echo de menos a Marta y la caja llena de sentimientos imposibles que guardaré siempre en mi interior por ella. Echo de menos las noches en las que no dormía por ella. Echo de menos la tinta plasmada en hojas que rompí por ella. Echo de menos los meses en los que la eché de menos. Sin embargo, echaré de menos el no echarla de menos nunca más.

-Borja

04 enero 2007

Fix you

When you try your best, but you don´t succeed
When you get what you want, but not what you need
When you feel so tired, but you can´t sleep
Stuck in reverse

When the tears come streaming down your face
When you lose something you can´t replace
When you love someone, but it goes to waste
Could it be worse?

(Sea como sea... I´ll try to fix you)

-Borja

Un hombre, agua para miles

...
Un hombre, agua para miles
Un misionero italiano construye embalses y canalizaciones en una zona desértica de Kenia
...
De pequeño, "jugaba a ser albañil, construía muros y cosas por el estilo". Ahora, tras cuatro décadas en la zona de Meru (Kenia), sus ideas han llevado agua a casi 300.000 personas. Giuseppe Argese, italiano de 74 años y misionero de la Consolata desde 1950, ha revolucionado el panorama de esta región a 230 kilómetros al norte de Nairobi. Dos presas artesanales y 250 kilómetros de túneles y tuberías que cruzan la selva abastecen de agua a una zona de 1.200 kilómetros cuadrados. Depósitos para 10.000 metros cúbicos de agua, 4.000 puntos de conexiones privadas y 149 públicas. Una presa más en construcción para 50.000 metros cúbicos. Es el resultado de estos años de trabajo con la intervención de toda la población y la ayuda de distintas ONG, en especial Manos Unidas.
Las inundaciones provocadas por las intensas lluvias caídas este otoño "causaron deslizamientos de tierra que han roto conducciones de agua", cuenta por correo electrónico el misionero español José Miguel Reyes, hermano de Argese. "La parte dañada estaba en construcción", continúa, "los cálculos son que el coste de la reparación rondará los 6.000 euros".
Puede que la labor de Argese sea una gota de agua en el mar de un mundo donde más de 1.000 millones de personas se ven privadas del derecho al agua limpia y 2.600 millones no tienen acceso al saneamiento adecuado, según el último Informe de Desarrollo Humano (IDH) realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El acceso al agua, según este informe, es el primer paso para salir de la pobreza.
"Desde que llegué a Kenia en 1957 los cambios han sido impresionantes", dice Argese en otro correo electrónico: "El primero fue la salud, no hay problemas de cólera o tifus, y los centros de salud y hospitales se han extendido por toda la región". Cuando él llegó "el suministro de agua dependía sólo de la lluvia, no había agua en las misiones. Dispensarios, hospitales y escuelas usaban la de los depósitos que recogían la lluvia". "La situación más grave estaba en el centro de paralíticos de Tuuru", recuerda, "no tenían agua para nada. El padre Soldati, encargado de la misión, hacía largos viajes en Land Rover para traerla en bidones desde el río".
Era necesario un cambio: "En 1967-1968 comencé a buscar el agua". Primero, observó a la gente. "Vi que las mujeres recorrían largas distancias para recoger agua en un lugar del bosque considerado sagrado", comenta, "una pared que rezumaba agua, que se filtraba en el suelo y desaparecía". El segundo paso, buscar: "Pasé dos semanas en el bosque recorriendo caminos hasta que encontré una cascada de agua limpia y fresca, a 12 kilómetros de Tuuru". El tercer paso, llevar el agua a Tuuru: "La primera toma de agua parte de la cascada y lleva el agua a un depósito de distribución".
Más tarde, en los años setenta, comenzaron la construcción de túneles en el bosque, "en los que el agua chorrea de las paredes y va dirigida a los depósitos generales, a través de tuberías, claro". "Empezamos sin maquinaria, sólo con las manos de la gente".
Este misionero también observó otras costumbres de la gente y se convirtió en zahorí. "La sequía de los años 1972 y 1973 me llevó a leer, estudiar y practicar; uso la vara, es más certera", comenta. Así localizó nuevas fuentes. "Se construyeron pequeños diques, como pantanos que aseguraran el agua en la época seca", dice. Argese calcula que todos los proyectos han costado en total "varios millones de euros". El último, la nueva presa, la financian Manos Unidas y la diputación de Ancona (Italia). En su construcción trabajan "200 personas fijas y unas 400 eventuales".
El agua se distribuye a través de una red de puntos de venta. "Por una pequeña cantidad se llena una garrafa, y con lo recaudado se mantiene la red", explica. Al principio, "la gente se agolpaba en torno al grifo y se peleaban pensando que se acabaría el agua. Creer que seguiría manando era demasiado para ellos". Ahora comprenden que "el agua está disponible, pero no se puede derrochar".
La llegada del agua condujo a más mejoras: "La educación comenzó a cambiar en cuanto las madres no abandonaban la casa para recoger agua y pasaban más tiempo con sus hijos. Se abrieron escuelas que garantizaron una educación continuada, y mercados y negocios que elevaron el nivel de vida", continúa. "La población se ha multiplicado", remarca, "en 1970 se consumían 1.200 metros cúbicos al día; hoy, más de 3.500".
-Borja

03 enero 2007

Las razones del viajero, de L.G. Montero

Está solo. Para seguir camino
se muestra despegado de las cosas.
No lleva provisiones.

Cuando pasan los días

y al final de la tarde piensa en lo sucedido,
tan sólo le conmueve
ese acierto imprevisto
del que pudo vivir la propia vida
en el seguro azar de su conciencia,
así, naturalmente, sin deudas ni banderas.

Una vez dijo amor.
Se poblaron sus labios de ceniza.

Dijo también mañana
con los ojos negados al presente
y sólo tuvo sombras que apretar en la mano,
fantasmas como saldo,
un camino de nubes.

Soledad, libertad,
dos palabras que suelen apoyarse
en los hombros heridos del viajero.

De todo se hacer cargo, de nada se convence.
Sus huellas tienen hoy la quemadura
de los sueños vacíos.

No quiere renunciar. Para seguir camino
acepta que la vida se refugie
en una habitación que no es la suya.
La luz se queda siempre detrás de una ventana.
Al otro lado de la puerta
suele escuchar los pasos de la noche.

Sabe que le resulta necesario
aprender a vivir en otra edad,
en otro amor,
en otro tiempo.

Tiempo de habitaciones separadas.


(Este es un poema de Luis García Montero, llamado "Las razones del viajero" y que viene recogido en su libro titulado "Habitaciones separadas". Editorial: Hiperión)

02 enero 2007

Well, here we are. 2007. No one can feel it as deep as I do. No one but you, maybe.
The more you expect something to happen the less you enjoy it then, so I´m a little affraid of it. I´ve been waiting for this moment for a long time and now, here it is, I gotta face it and achieve all the dreams I´ve created.
So I´ll need a kind of magic to turn this year into the most special one I´ve ever lived in my brief life.
The door is open, so go into my wishes, join my illusion and let´s enjoy these 365 days!

-Borja

31 diciembre 2006

¡Feliz dos mil siete!

-Borja

30 diciembre 2006



Necesitaba versos
y versos he encontrado.
En su intento son vanos,
en su celda, aun presos.

Quería regalarte
egoísmo exacerbado.
Los sueños oxidados,
la sonrisa y el arte.

La primavera ausente
con una esquina rota.
El sabor a derrota
y el olor a mi gente.

Necesitaba un beso,
aun no lo he hallado.
A su destino anclado
Y de su celda, reo.

-Borja

Uno menos...

Ya le han colgado. Aunque me pregunto una cosa desde la fina ironía que me caracteriza, mezclada con el humor más negro que conozco; ¿no había sitio en la horca para poner otra cuerdecita y colgar de ella a cierto presidente nativo de Texas?
En realidad, preferiría que no hubiese ni horcas, ni sillas eléctricas, ni inyecciones letales... Me hubiera gustado ver como Sadam Husein se pasaba el resto de su vida sin ver amanecer, tras unos barrotes oxidados, en una celda mugrienta, aunque eso sí, con un mínimo de derechos humanos. Esos mismos derechos que él nunca aplicó, esos mismos derechos de los que George W. Bush se olvida cuando se trata de satisfacer sus ansias imperialistas.
Paz.

-Borja

Señales

¿Nunca habéis sentido todo el mundo girando a vuestro alrededor?
La sensación de creer que todo pasa por algo. Pensar que a pesar de que el destino se halla esfumado queda algo de su presencia. Imaginar sueños cumplidos por muy absurdos que resulten. Sentir ese miedo, que parecía olvidado, cuando ves que todo se une por ti.
De verdad, ¿nunca lo habéis sentido?

¿Nunca habéis sentido la magia rodeando vuestro cuerpo?
Esa magia que no se puede ver si no la sientes, pero que puedes intuirla cuando pasa cerca de ti. Los acordes de una guitarra que llegan a tu piel y se clavan en el alma. La voz cautivadora. La magia ajena que se contagia con el roce de las sonrisas.
No me digáis que nunca la habéis sentido.

¿Nunca habéis sentido las señales? Señales. Hablo de señales, hablo de la casualidad, de la coincidencia, no hablo del destino ni de la suerte. Hablo de las señales, de las huellas que vamos descubriendo y a las cuales nos aferramos en el camino de nuestros sueños. Hablo del anticipo de una gran sensación, del comienzo de una vida diferente. Hablo de las señales porque aparecen en mi vida. Y aparecen por algo. Es el tren con destino Ilusión que esperará en la estación de mi adolescencia hasta que todo acabe y el sueño desaparezca, tras una nube blanca...

Simplemente. Señales.

-Borja

29 diciembre 2006

Comienza la vida.

No recuerdo una tarde tan... como esta. No sé muy bien que adjetivo darle aunque diré los mismos que te he dicho a ti; subrealista, irrepetible. Un sueño.
Ha empezado algo. Tú lo llamarás la acción. Sí, es un buen nombre. También sirve la locura, la felicidad, la sensación de haber estado montados en una nube, la risa tonta e incontrolable, el brillo en unos ojos que parecían recién iniciados en la ilusión... ¡Ilusión! Esa es el palabra que buscaba. Ilusión. Ilusión. Ilusión.
La puedes repetir las veces que quieras, pero siempre tendrá significados diferentes. Y el significado de esta tarde es mágico. Nunca había sentido la ilusión, o al menos nunca la había sentido tan a flor de piel como hoy. Tan profunda pero tan superficial, tan superficial que seguro que podías verla rodeando mi sonrisa. ¿La has visto?
Yo sí he creído verla cerca de ti, cuando han comenzado los acordes de la guitarra, cuando te has acercado a Mai con la ilusión de que leyera un papel donde iban escritos parte de nuestros sueños, cuando te ha contestado y tu has asentido con tu cabeza sin saber muy bien donde estabas, cuando hemos intentado acercarnos, cuando hemos estado hablando con ellos. Yo he visto la ilusión en los ojos de una de mis mejores amigas y eso, sólo eso ha bastado para que pueda escribir que la tarde del 28 de Diciembre de este año 2006 que está a punto de morir, halla sido la mejor que recuerdo.

Quizás podría escribir más, pero desde lo alto de esta nube se pierde la perspectiva de la vida y sólo se ven los sueños. Ojalá estemos en ella mucho tiempo, querrá decir que nos acercamos cada vez más a lo único por lo que estamos aquí, una ilusión.


-Borja

26 diciembre 2006

¿Qué tal? Jodido, gracias.

Hace varios días que no me encuentro.
Al principio pensé que todo sería pasajero, como siempre, que las cosas volverían a la normalidad como de la normalidad se habían ido. Pero no.
Es algo mucho más fuerte. Mucho más profundo que todo lo anterior.

Yo era de los que solía creer en un mundo ideal. Era de los que pensaba que todo podía arreglarse con una sonrisa. Uno de esos ilusos que creía en sí mismo... Antes.
Ahora soy el tipo superficial, irónico por necesidad y sentimental por defecto, que una vida de altibajos ha creado.

No entiendo nada. Cada cierto tiempo creo ver señales que me dicen: ¡Ahora, hazlo!
Pero no confío en mí. Peco de cobardía. Siempre fui un cobarde. Uno de esos cobardes que prefería herirse a sí mismo por dentro en vez de dejar fluir palabras y sensaciones.
El cobarde que tantas cosas perdió... Pero eso sí, un cobarde que reniega de su pasado y que ahora se siente seguro para decir: “Este es el último atardecer que pierdo en vano. Ahora empieza mi vida.”

-Borja

25 diciembre 2006

Poesía en la Gran Vía


Mi breve dedicatoria:

Apenas dormía la vida
en las aceras de Madrid.
Regalándonos sus poesías
leve placer el que se sentía.
Leve placer, ver sonreír.

Aún existe la utopía
aún se puede ser feliz.
Aún florece la alegría
en aquel humilde jardín

Estos que siguen son los versos de un genio. Un genio que regalaba poesía. Un genio loco que regalaba sueños:



Romance del Deseo
Tener un jardín quisiera
de nardos y crisantemas
de violetas imperiales
de naranjas y de almendras.
Tener un jardín tranquilo
al mismo tiempo violento.
Un jardín como la luna
y la rosa de los vientos.
Tener un jardín quisiera
donde tu sueño y el mío
deshojasen mil secretos.
Tu boca junto a mi boca
tu cuerpo junto a mi cuerpo
en lo alto una bandera
con asta de sacramento.
Una bandera que cubra
mis viejos crespones negros.
Luto y pena en mi agonía
sin estrellas ni luceros.
Tener un jardín quisiera
dorado como tu pelo.
Tener un jardín tranquilo
al mismo tiempo, violento...

(El genio que lo escribió se llamaba Enrique. Su despacho; la Gran Vía de Madrid. Sus armas; un papel y una pluma. Sus lectores; cualquiera.)
Borja

22 diciembre 2006

En el mundo sin protección

He perdido mi protección. Un caparazón que ha eclosionado y que la vida ha terminado por resquebrajar. Ya no sé si alguna vez existió o fue mi simple sueño de vivir protegido lo que me hizo creer en su falsa presencia.
Hoy soy más débil que ayer. Mañana las cosas me afectarán de verdad. Lo sentiré todo como jamás pude hacerlo.
El haber vivido engañándome es agua pasada. Ahora comienza algo. ¿Qué algo? Ni idea y eso, la incertidumbre del futuro, es lo que comienza a llenarme.

La flaqueza de mis sentimientos

- María: Entonces eres socialista...

- Pablo: ¿Por?

- María: Mi padre dice que todos los pobres son socialistas porque les prometen que van a quitarle todo a la gente que no es pobre.

- Pablo: Menuda empanada tiene tu padre.

- María: ¿Tú también eres socialista?

- Pablo: No, yo soy bolchevique.

- María: ¿Y eso qué es?

- Pablo: Pues mira, los bolcheviques no nos conformamos con quitarle todo a los ricos, eso no cambiaría nada. Lo que hay que hacer es fusilarlos. A los ricos primero y a los pobres después, ¡fusilarlos a todos!

- María: Te estas riendo de mi. Es una broma...

- Pablo: No.

- María: Sí.

- Pablo: Mira, yo no soy nada y si fuese algo dejaría de serlo por ti.

-Borja

19 diciembre 2006

Locos

Cualquiera diría que es de locos salir a la calle cuando anochece, cuando la temperatura se avergüenza de sí misma y desciende. Cualquiera diría que es de locos el no hacer nada. O que es de locos quedarse a las puertas de un espectáculo, oliendo la miel pero sin poder saborearla.
De locos, para algunos, es hablar de temas tabú en un portal. De locos, atarse los cordones sin haber estudiado en Cambridge. De locos es reírse. De locos es ponerse serios. De locos es descubrir.
Ser locos no es hacer locuras.

¿Hay mayor locura que vivir el regalo de la vida?

Borja

15 diciembre 2006

Breve. Por ella. Para ella.

Para ella que aguanta mis crueldades con cariño. Para ella que es mi pepita grillo. Para ella que sueña aunque lo dé todo por perdido. Para ella que tanto miedo tiene. Que no se encuentra. No sabe que será, no sabe que ha sido.

Por ella que se estresa. Por ella que desvela algún secreto y guarda tantos otros bajo esa débil piel de fresa. Por ella que escribe y no espera ser leída. Que quiere cambiar el mundo, cerrar heridas.

Porque se lo merece. Porque la casualidad de conocerla estaba escrita, porque sí, porque quiero escribirlo, porque qué mejor que decirla: GRACIAS


-Marmo

Sonrisas regaladas

Dicen que sonriendo mueves decenas de músculos faciales. También dicen que si sonríes eres feliz. Bueno, esto último lo dejamos a un lado...
En realidad me encanta sonreír, reírme como un loco. Que se entere todo el mundo que me estoy riendo. Hacer cualquier tontería, aprovechar cualquier circunstancia para soltar unos cuantos berrinches de felicidad.
Yo regalo sonrisas. Son gratis, ¿quieres una?

11 diciembre 2006

El Metro y sus historias

Porque en cualquier lugar, en cualquier ocasion, en el momento mas inesperado surge alguien que nos engancha. Que buen lugar es el Metro...

Amor y Metro, unidos de la mano. Este anuncio es el mejor que he visto en la historia de la television, me encanta.
Espero que tambien a vosotros.

Borja

06 diciembre 2006

Amor en un suspiro

Hay momentos en la vida de cualquier persona que marcan principios y finales de épocas. También hay vidas que se resumen en un momento.
Cuando lo más simple se convierte en lo más romántico te das cuenta de cómo es imposible ponerle barreras al corazón. Nosotros sólo somos marionetas en manos de unas pasiones que nos llevan a la dulce locura del amor.

Es duro guardar un secreto dentro de uno mismo. Más aun si ese secreto te quema tu vida, si ese secreto lo llevas desde el primer momento. Más aun si lloras dejando que ese secreto muera.
Porque nadie va a buscar la razón de esas lágrimas. Porque te sientes solo y no conoces el remedio. Porque escribes palabras en un cuaderno, palabras que te salen del alma. Porque quieres que ella lo sepa y no encuentras el momento.

Imaginas escenas inolvidables, sólo cuatro fotografías. Tus manos tiemblan. Quieres que la vida pare en ese instante, que esa mirada de fuego y pasión sea eterna. No dejar que el tiempo escape. Tantas cosas y solamente puedes llorar. Hablar es imposible. Ha sido tanto tiempo escondiendo lo obvio y tantas noches llamando en vano a la esperanza.
Tan cerca que los cuerpos se unen, los ojos brillan, las lágrimas resbalan y dibujan una sonrisa única.
La sonrisa de unos enamorados. El amor resumido en un suspiro. Un suspiro que resume la vida.

- Dedicado a todos los que viven enamorados de un sueño

05 diciembre 2006

Sol, luz y esperanzas.


El futuro que los más agoreros nos escriben es negro. El mío, una persona que siempre intenta mirar las cosas por el lado positivo, es muy gris. Es decir, parece que por una vez los extremos tienden a juntarse y no precisamente gracias a una buena causa, sino a todo lo contrario.

Lo sé, he sido demasiado ambiguo en esta breve introducción.
Sólo añadiré un par de palabras: Cambio climático ¿os suena?

“Si hay Sol, existe la luz. La luz al final del túnel es la esperanza”

-Borja

03 diciembre 2006

Paranoia. Disimulos


Los disimulos no sirven
Oscurecen la verdad

Sabe mejor que nadie
Afrontar la realidad
Busca dentro de mí
Esa sinceridad,
Sinceridad que algún día tendrá

Tira la ilusión
En un baúl de sueños rotos

Quema esperanzas
Unidas a la vida
Irá tropezando
Escapará con la brisa
Resumiendo su historia
Olvidando su sonrisa

Ahora sé que me quiere.
Lo supe siempre.
Basta ya de mentirla.
Ahora y antes, ahora y siempre.

-Borja

02 diciembre 2006

Tan ingenuo como siempre

Verte sonreír es un regalo del cielo, una bendición aun a falta de dioses. Sólo acercarme a tu piel es sentirla dentro de mi, volar hasta tus ojos y descubrir que brillan al mirarme. Saber que me quieres y sin embargo no entender porque guardas las palabras que algún día habré de oír. Cuidar los detalles, tender la mano como si fuera el puente al paraíso. Apartarla cuando empiezo a caminar sobre ella, y no saber. Hacer coincidir dos caminos, convertirlos en uno: en el tuyo, en el mío. Nuestro. Romper las distancias, liberar los gestos. Dejarnos expresar, quitarnos la careta, el disfraz. Dejar de actuar, en un teatro que jamás existirá, en el cuadro que un genio nunca se atrevió a pintar. En la fotografía en blanco y negro, en la imagen de la soledad, la de una niña que saltó al mundo real pero que jamás borró, los sueños que algún día logrará.

La niña que maduró, la primera noche que lloró por amor. Una niña que ha crecido, ha sabido decir no, aun llora por las esquinas de su humilde habitación. Viendo como la vida se le va por la ventana, desciende la calle helada. Esa vida que a mi me da el calor. Esa vida que ella me entrega, sólo a cambio de oír mi voz. No pide mucho, ella es así, guarda en los cajones alguna lágrima aun por mi. Y yo, tan ingenuo como siempre susurro en el silencio, Gracias por quererme tanto como yo te quiero a ti...

-Borja

01 diciembre 2006

Cuatro genialidades de Gustavo

Como en un libro abierto
leo de tus pupilas en el fondo.
¿A qué fingir el labio
risas que se desmienten en los ojos?

¡Llora! No te avergüences
de confesar que me has querido un poco.
¡Llora! Nadie nos mira.
Ya ves; yo soy un hombre... y también lloro.



Hoy la tierra y los cielos me sonríen,
hoy llega al fondo de mi alma el sol,
hoy la he visto... la he visto y me ha mirado...
¡hoy creo en Dios!



Dejé la luz a un lado y en el borde
de la revuelta cama me senté,
mudo, sombrío, la pupila inmóvil
clavada en la pared.

¿Qué tiempo estuve así? No sé: al dejarme
la embriaguez horrible de dolor,
expiraba la luz y en mis balcones
reía el sol.

Ni sé tampoco en tan terribles horas
en qué pensaba o que pasó por mí;
solo recuerdo que lloré y maldije,
y que en aquella noche envejecí.



De lo poco de vida que me resta
diera con gusto los mejores años,
por saber lo que a otros
de mí has hablado.

Y esta vida mortal y de la eterna
lo que me toque, si me toca algo,
por saber lo que a solas
de mí has pensado.

Lo siento


El cielo comenzaba a dibujar una extraña silueta. Las nubes se apartaban, el Sol se iba apagando. Los restos de la agonía reflejaban un temor, una oscuridad a la que sólo plantaban cara los destellos de luz que aun resistían el envite del destino.
El aire dejo de moverse durante unos instantes, la paz era total. Ella respiraba hondo, como queriendo captar la esencia de la vida y robarle unos segundos a la muerte.
Dejó que su sonrisa fuera libre, independiente, traviesa una vez más. Le permitió aparecer en su rostro tras mucho tiempo de tristeza.
Recordó el beso. Aquél beso. El primero y el último. El único.
Y pensó que la vida le daría más de lo que imaginaba. Pensó que las lágrimas habían sido demasiadas tiempo atrás. Creyó ver en las nubes un corazón, también imaginó unas manos.
Cerró sus ojos, queriendo entrar en el sueño.
Las puertas de la realidad se abrieron,
y una voz le susurró... Lo siento, pero te quiero.

-Borja

28 noviembre 2006

Breve (y estúpida) reflexión


Creo que o bien este mundo esta girando demasiado rápido, yo me he mareado y ahora no sé hacia donde voy o simplemente él y yo nos hemos vueltos locos al mismo tiempo.
Estoy perdido. Sé lo que quiero y sin embargo sé lo que tengo. Y también lo que no tengo, lo que aun no tengo.
Me he quedado varado, atascado, atrancado, cegado... Sí, sí, muchas palabras para explicar lo único que quiero expresar: ¡Qué no sé que coño me pasa!

Es un sentimiento extraño, creo que nunca antes lo había sentido...

25 noviembre 2006

Mujeres al borde del abismo


Hoy es 25 de Noviembre, Día Mundial contra la Violencia de Género. En todas las cadenas de televisión se habla del tema. En todos los periódicos se escribe acerca de esta lacra machista que nos asola. Se organizan manifestaciones para mostrar el apoyo de la sociedad a las víctimas.
Esto hoy pero ¿mañana?

Ya es costumbre; olvidarse de la conmemoración de tal fecha y seguir oyendo día a día la misma sonata. “Una nueva mujer ha resultado herida cuando su compañero sentimental intentó quemarla viva.” “Un hombre dispara tres tiros a su mujer, causándola la muerte e instantes después se quita la vida.” “Joven herida grave tras caer desde un quinto piso. Todas las sospechas apuntan a su ex-marido, que ya tenía una ley de alejamiento que ha incumplido.”

Y esto es lo que conocemos, y a lo que por cierto damos prácticamente una importancia nula, sin embargo son miles las mujeres que viven con el miedo anclado a ellas. Esperando no encontrarse al doblar la esquina con su verdugo en forma de hombre sediento de dolor. Creyéndose culpables de la situación en la que tan injustamente viven.

Son, en lo que va de año 2006 más de sesenta las mujeres que han visto como un cuchillo las atravesaba el corazón, una cuerda las retorcía el cuello o una bala se alojaba en su abdomen y moría desangradas. Y todo esto por una porción masculina de la sociedad, machista, reaccionaria, primitiva, deplorable, escoria pura que se cree en su derecho de esclavizar a las mujeres.
Es triste tener que decirlo, no deseo la muerte a los maltratadores, soy hombre y conozco los límites en los que debo manejarme pero a pesar de todo, me gustaría que aquellos que mataron a una mujer se pasaran décadas sin ver amanecer y que incluso después de haber salido de la cárcel, les diera vergüenza andar por la calle teniendo que llevar sobre su espalda, el peso del castigo.
El castigo por haber matado a lo único que tenemos los hombres. A vosotras.

NO A LA VIOLENCIA MACHISTA
Borja

Gracias Freddy

Hoy se han cumplido 15 años de la muerte de una de las mejores voces en la historia de la música. Hoy se han cumplido 15 años de la muerte de quizás, el mejor performer que hubo sobre los escenarios.
Hoy el mundo recordó a Freddie. Yo no quise ser una excepción.
¡Por él!

24 noviembre 2006

La religión es el opio del pueblo (Karl Marx)

Borja.- ¿Qué opinas del amor?

Dios.- Sólo lo creé para hacer daño al hombre. Algunos ilusos creen en él. Es perder el tiempo.

Borja.- ¿Creaste tú la tristeza?

Dios.- No, eso fueron los humanos con sus egoísmos, miserias y rarezas. Mis creaciones son la virtud. Vuestras creaciones son el vicio.

Borja.- No alcanzo a comprender, ¿quieres decir que tú eres el bien y los humanos somos el mal?

Dios.- Veo que vas entendiendo. Algún día llegarás a ser como yo, hasta entonces continuaré manipulando vuestras mentes como llevo haciendo desde que se me antojó y hubo fieles estúpidos que encontraron en mí, la salvación. ¡Pobres!

Llegó un día en el que comenzaron a derrumbarse, por arte de magia, las iglesias, ermitas, catedrales, templos de adoración divina, mezquitas, monasterios...
Los libros mitológicos comenzaron a arder.
Los humos de la Biblia, el Corán y el Toráh comenzaron a emerger, pero eran invisibles.
Debía ser que, en realidad, no se estaba quemando nada...


"Por un mundo sin religiones"

Borja

23 noviembre 2006

¡Qué complicado es todo!


Son cerca de las once de la noche. Te duele todo el cuerpo. Llevas horas en esa silla, sentada y con la mirada baja. Leyendo líneas, subrayando frases, memorizando ideas. ¿Para qué? No lo sabes pero ahí sigues.
Te esfuerzas como nunca antes lo habías hecho. Eres dura contigo misma. No te importa lo que hay fuera de esa burbuja translúcida en la que permaneces. Te intuyo egoísta y tú, ilusa, crees que eso te dará la felicidad en el futuro. No digo que no sea un camino, digo que quizás haya otros.

Dejas escapar un bostezo. Es normal, estás cansada de todo esto. Alguna remota vez pensaste en dejarlo todo a un lado, no lo hiciste y en momentos como éste te arrepientes amargamente de no haberlo hecho. Cuando sonríes ni te acuerdas de las crisis. Es lo que tienen los estados de ánimo, son así.

Alzas la vista, ves la calle a oscuras, aun mojada. No sabes si por la lluvia o por todas las lágrimas que derramas pensando en él.No puedes evitarlo, estás enamorada y eso te ciega. Quieres gritar pero la voz te dice: “No lo hagas, el no te escucha. No sabe que te estás muriendo a su lado. Es inútil.” Quieres sentir, pero tu conciencia se niega – ya he sufrido demasiado contigo, bonita – y te abandona.

Te resignas. Das la batalla por perdida.

19 noviembre 2006

Emocionarse era esto

Theres no time for us
Theres no place for us
What is this thing that builds our dreams yet slips away
From us
.
Who wants to live forever
Who wants to live forever....?
.
Theres no chance for us
Its all decided for us
This world has only one sweet moment set aside for us
.
Who wants to live forever
Who wants to live forever?
Who dares to love forever?
When love must die...
.
But touch my tears with your lips
Touch my world with your fingertips
And we can have forever
And we can love forever
Forever is our today
.
Who wants to live forever
Who wants to live forever?
Forever is our today...
.
Who waits forever anyway?
...

18 noviembre 2006

Paranoia. Mira y descubre

Más allá de las palabras
Existe algo

Mira y descubre
Une ideas
Evita morir de miedo
Roza el delirio extremo
Oculta tu llanto

Practica el engaño conmigo
Olvídate de mañana
Resiste el castigo

Tuyo es el mundo
Intenta dármelo

Angustiame con tu falta
Lima mi esperanza
Besa los labios de otro
Ahora... ¡ahora ríe, siente, mira, calla, vuelve, salta!

16 noviembre 2006


Aún no ha amanecido y estás tú. No son ni las siete; mi despertador grita, histérico y loco. No me quiero levantar... ¿cómo que no? ¡Por supuesto que me quiero levantar! Tú.
Me ducho rápido, no están los tiempos como para malgastar valiosas gotas de agua. Seco mi cuerpo, me introduzco en mi disfraz diario. Hoy tocan vaqueros anchos por fuera. Alegría por dentro. Debe ser por ti. Debes ser tú.
No hay apenas tiempo para el desayuno y eso que los expertos recomiendan estar entre quince y veinte minutos dedicados a tan laboriosa actividad. ¡Yo no tengo tanto tiempo en una de mis estresantes mañanas!

Salgo, cierro la puerta, corro escaleras abajo. Un frío me golpea al abrir el portón que da a la calle. ¿seis, siete, ocho grados como mucho?.
Aun me quedan casi diez minutos metido en un coche (las familias de los ricos tenemos estas cosas) hasta llegar a las puertas del instituto.
Es un trayecto corto en distancia física que sin embargo, se hace eterno cuando deseo que el tiempo pase lo más rápido posible. Tú.
Me gusta la radio, me gusta despertarme cada mañana escuchando “Anda Ya”, me gusta que me hagan sonreír. No importa que sea con estupideces, ¡quiero sonreír!

Ya son las ocho y veinte de la mañana. Se abren las puertas de lo que para algunos es una cárcel. Para mí es simplemente un lugar ameno. Mentiría si dijese que se respira cultura en cada pared, horrorosamente pintadas por cierto, de mi instituto. Son pocos los que de verdad desprenden dicha cultura y muchos menos aun los que la intentamos recibir y asimilar.
Camino abstraído, cabizbajo por un pasillo que silencia a cada paso que doy. Me pregunto interiormente: “¿Me he despertado ya?” La respuesta no tarda en llegarme. Apareces tú y me digo: “No. Aún debo de estar soñando...”

-el llanero solitario

12 noviembre 2006

Ensayo sobre la lucidez. Fragmento.

( Final de la conversación entre el ministro del interior del gobierno y el alcalde de la ciudad protagonista del relato)

Ministro.- Si alguna vez llega a ser ministro del interior sabrá que para tirones de orejas y otras correciones nunca hay límite de edad.

Alcalde.- ¡Qué no lo oiga el diablo, señor ministro!

Ministro.- El diablo tiene tan buen oído que no necesitan que se le digan las cosas en voz alta.

Alcalde.- Entonces, que dios nos valga.

Ministro.- No vale la pena, ése es sordo de nacimiento.

Like a Rolling Stone

Supongo que los (pocos) que me lean conocerán la canción de Bob Dylan que lleva por título el mismo que esta entrada: “Like a Rolling Stone.”
Supongo también que tendrán ligeras nociones sobre quién fue Bob Dylan, qué hizo, qué dijo, cómo lo dijo, etc.
Sigo suponiendo y supongo que tendrán constancia de la letra de dicha canción. De no ser así les hago un favor y se la recuerdo.

Me quedo con una frase de esta canción, a la que algunos se atrevieron a catalogar como "la mejor canción en la historia de la música universal". Calificativo que considero excesivo ya que obviamos con ello a Mozart, Beethoven, Dvorak, Vivaldi, Grieg, Bach, Chopin o Handel y todas sus composiciones. Entre otros, claro está.
A lo que iba, la frase: "When you got nothing, you got nothing to lose"

-el llanero solitario

10 noviembre 2006

Indestructibles


Aquí os dejo varios enlaces, interesantes todos ellos, gracias a los cuales podreís conocer un poco más acerca de estos monumentos de la humanidad que han permanecido impasibles a lo largo de los siglos.
· Pirámides de Egipto
· Egipto
· Egiptomanía

Y aquí unas lecturas sobre este mismo tema.

Paranoia. Ésta sin mensaje oculto.


¿Qué me está pasando?
Tantas bofetadas acaban pasando factura. Querer, poder y sin embargo quedarse a las puertas.
Ni decir lo que uno siente. Ni siquiera sentir lo que uno dice. ¡Qué triste!
Actuar. Ser un personaje más en la obra teatral de la vida. Ser el caos. Estar desocupado. Quererme a mí mismo.
Andar abstraído. Sin levantar la vista. Las once de la noche y sólo unos insignificantes metros, unas ventanas, separan lo que soy de lo que quiero ser. Qué de estupideces digo cuando me envenenas.

El show debe continuar. La muerte no es la solución. Desgraciado aquél que así lo afirme. Quizás olvidarse de los problemas sí nos pueda ayudar a empezar a ser felices ¿no? No lo sé. ¡Ignoro tantas cosas!
Incluso aquellas que creo intuir juegan conmigo, llevándome de un lado a otro como si fuera una maldita peonza.

Estoy casi seguro de saber que eres para mí lo mismo que yo soy para ti. Casi seguro. Sólo me hará falta una sonrisa más en el momento adecuado para que ese casi desaparezca. Pero el problema es: ¿merece la pena sufrir? Vale, si tuviéramos decenas de vidas que gastar, podríamos plantearnos arriesgar en una. No ocurriría nada si fallamos, tenemos más. Lo bueno de la vida es que es única. También es lo malo.


-Borja

09 noviembre 2006

Paranoia. El tren que no dejaré pasar

Quizás han existido demasiados trenes últimamente: mi entrada anterior y mi leve vivencia en los andenes del metro, el último disco de Alejandro Sanz y su repetición por activa y por pasiva en cada cadena de televisión, en cada radio, en cada página del papel couche...
Hablemos pues, nuevamente, de un tren. Imaginario, por supuesto. Y en verso, cómo no.

Lo veo llegar
Oigo sus pisadas sobre el andén
·
Es una señal
Raudo llega y se va
Es una señal
Solitario hasta el final
·
Tiene en su interior
Odio y pasión
Directo al abismo
Olvidado de sí mismo
·
Amanecemos juntos
Lloramos juntos
Besé tus labios
Ahora tú eres mi mundo

···

08 noviembre 2006

Sólo como morfina (del viernes 3)

Hoy es el típico día triste por el que todos pasamos más o menos con una cierta frecuencia.Llueve. Más bien chispea y lleva haciéndolo durante horas, sin parar.Me gusta esta clase de lluvia. La lluvia que enfría, humedece aunque sin llegar a empapar.
Al salir de las clases a eso de las dos de la tarde he ido hacia la boca de Metro, como suelo hacer todos los viernes. Me he sentado en uno de los bancos de piedra que tan incómodos resultan. He sacado un libro de la mochila: Ensayo sobre la lucidez, de José Saramago (libro que por lo leído hasta ahora, incorporaré de inmediato a mi lista de preferidos) y allí me he quedado muerto.

Calculo que han debido pasar cinco o seis trenes. A todos ellos he ignorado completamente. Me he sentido de nuevo enganchado a algo tan material como humano. Lo que muchos buscan en personas del sexo opuesto yo lo encuentro en unas meras páginas manchadas de tinta.

En realidad mis movimientos de espera podían resultar sospechosos y predecibles. Siempre que advertía la llegada de un nuevo tren miraba a mí alrededor, buscando caras conocidas. Nada. Nadie. Gente corriendo. Trajes, corbatas, maletines, gestos serios. Nadie.
Y en cuanto el desagradable pitido anunciaba el cierre de puertas, volvía la vista al libro. Una vez más.
Yo quería irme. Abandonar esa hinóspita estación. Quería montar en el vagón y en silencio, irme. Concentrado en mi libro. Y no podía.Había algo que me susurraba: “Quédate y tendrás la recompensa. Quédate para sonreír. Quédate porque tú y yo sabemos que quieres quedarte ahí para siempre”

Me levanto. No aguanto más. Cierro el libro. Frunzo el ceño. Lanzo alguna mirada que noto ardiente. Llega el ansiado sexto tren.Le doy una nueva oportunidad al libro tras la decepción. Quizás lo único que esperaba en aquellos minutos era que acabaran. El libro sólo fue mi morfina.

Rectifico mi frase inicial; no es un día triste. Simplemente es diferente.

07 noviembre 2006

Contra viento y marea

Cómo diría aquel: “la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida”, y es que por más que nos empeñemos en encauzar nuestras propias vivencias e incluso las de los demás, siempre hay algo que se sale del guión establecido.Me explico.

Ayer me enteré de una noticia/hecho/cotilleo que me sorprendió, como a todos los que están a mí alrededor, supongo. Mi amigo X tenía, digámoslo así, una nueva compañía femenina. Hasta ahí todo normal. Cualquiera tiene su vida y el que la maneja (que no es otro que uno mismo) decide lo que hacer con ella. ¡Magnífico pues!
Pero he aquí lo que me sorprendió, aun no sé si positiva o negativamente del asunto: la chica (a la que llamaremos Y) es prácticamente una desconocida para nosotros y cuando hablo de nosotros me refiero al grupo de amigotes y colegas que lleva ya varios años junto. Este año ha llegado como nueva alumna al instituto y en principio no estaba dentro de ese llamado “grupo”. Se la ve por los pasillos, sí, pero según mis suposiciones primarias, no tenía ninguna relación de amistad con X. Eso es lo que yo creía, pero ¡ah amigo! las cosas cambian, uno no se entera de cuando pasan los trenes y quien se sube en ellos. Acortando: uno es muy ignorante y me siento como tal.

Ahora X e Y están juntos. Hay muchos que a día de hoy no vemos factible esa relación pero digo yo (y perdón por resultar tan directo): ¿¡Qué sabemos nosotros!? Creemos que aquello que no “nos pega” nunca puede llegar a buen puerto pero ojalá X e Y nos demuestren que estamos equivocados. ¿Quién soy yo para juzgar una relación que no conozco? Y ya para rematarlo ¿Quién soy yo para criticar una relación como esa? ¡Viva el amor libre que lucha contra el mundo!
Esto es lo que me ha dado esta lluviosa tarde otoñal; una bonita lección de cómo se puede luchar contra lo establecido.

Me he dado cuenta de lo estúpido que soy, brillante descubrimiento por otra parte tras más de 16 años de vida.Quizás los celos de ver la sonrisa en el rostro ajeno haya influido en mi absurdo comportamiento. No lo sé.

06 noviembre 2006

Paranoia. Días suaves.

Tan cerca
Olvidando la timidez
Dando alas a la lucidez
Oculto lo que siento

Puedo mirarte
Observar tu arte, al moverte
Robar mi propio tiempo

Tallar corazones en el viento
Intentar ignorarte

Tan lejos
Obviando la sensatez
Dibujando la niñez
Oculto que te quiero

Piso en tu terreno
Arrastro los recuerdos
Rayo la locura
Admito estar muerto

Tallando corazones
Intentando decirte...

05 noviembre 2006

Paranoia. Resaca.

La ciudad duerme.
Apenas se oye nada.

Vida que duerme.
Incluso muerte que vive.
Dando sentido a existir.
Aclarando el misterio de vivir.

Estrechas las calles.
Superfluas las noches son.

Almacena la oscuridad.
Lagunas de maldad.
Gigantes con pies de barro.
Olas de la libertad.

Mas quiero que sepas sin saber.
Aprendas a entender.
Susurrar sin voz, contemplar un amor nacer.

04 noviembre 2006

Paranoia. Sábado lluvioso.

Antes de salir.
He tenido mi primer fracaso.
Ocaso es eso de vivir.
Relativo eso de sentir.
Aparición del bien escaso.

Solo en mi burbuja.
Escondido, en cualquier caso.

Quién soy, qué han hecho conmigo.
Último tren desaparecido.
Eres tú la luz a la que sigo.

Espero bajo la lluvia.
Rescato mis esperanzas.
El corazón se pierde.
Sólo queda en él, escarcha.

Un frío intempestivo.
No impide que yo siga en pie.
Invierno cruel.
Calor añorado, furtivo.
Ahora se que eres único.

Ahora sé que te quiero.
Lo supe siempre.
Basta ya de mentirte.
Ahora y antes, ahora y siempre.

Un país llamado Palestina.

Fotografías de Emilio Morenatti sobre el conflicto que enfrenta desde hace décadas a un pueblo contra una superpotencia militar. Un país sin territorios contra las ansias expansionistas de un estado opresor apoyado desde fuera por una dudosa democracia. Estados Unidos puede ser una democracia dentro de sus fronteras pero se comporta como todo lo contrario fuera de sus límites.
Palestina e Israel. Piedras y tanques. Hambre y bienestar. Desesperación e imperialismo. Ni democracia ni democracia. Corrupción y corrupción. Muertos y muertos. Inocentes e inocentes. Cupables, genocidas, terroristas y culpables, genocidas, terroristas.
Un cuento al que le quedan cientos de páginas por ser leídas.
Algunas manchadas de sangre y otras de esperanza.

Libros en relación con el conflicto palestino-israelí.

-el llanero solitario

03 noviembre 2006

Paranoia. Camino de medianoche.

Asiento con la cabeza.
Lamento no haber llegado a tiempo.
Brilla por momentos mi entereza.
Anciana e inmortal, como el viento.
Tumbado bajo el manto iluminado.
Elegido o perdido, abandonado.
Quisiera vivir en el infierno.
Un lugar tranquilo y cálido.
Incomodar al diablo.
Estar a su lado, ser eterno.
Robarle sus sueños.
O ser inmortal, como el viento.

02 noviembre 2006

Segunda paranoia de un 2 de Noviembre

Todos tenemos,
El destino escrito.
·
Quizás no.
Utopías alcanzables.
Ideas que se las lleva
El viento.
Risas.
Ocultas y profundas risas.
·
Alcanzo la cima.
Lágrimas de nuevo.
Beso a la muerte.
A la muerte que me espera en el cielo.
···

Paranoia de un 2 de Noviembre


Ahora sí. Ahora no.
Sí. No.
Me encantas. Paso de ti.
Te quiero. Olvídame.
Te miro. Te ignoro cuando pasas a mi lado.
¡Qué se pare el tiempo cuando pases a mi lado!
Eres especial. No eres nadie.
Callo pero siento. Callo.
Tengo miedo por ti. Tengo miedo.
Lloro. No desperdicio lágrimas.
Lágrimas dulces. Saladas. Lágrimas.
Supongo que esto es sólo una estupidez.
Mi estupidez. Tu estupidez. Nuestra.
Y mis labios tuyos, los tuyos de nadie.
No soy nadie. No eres nadie y sin embargo,
lo eres todo.
·····
Abre la botella y lee.
- Llanero solitario

28 octubre 2006

Las lágrimas de Scarlett


Dicen de las musas que se las considera tal, de manera inequívoca, cuando nosotros (los que las admiramos) sufrimos cuando ellas lloran, nos alegramos cuando ríen, nos sentimos culpables cuando cometen errores o rozamos la felicidad en el momento en que ellas logran lo que se proponen.
Es decir, la musa es nuestra alma fuera de nuestro propio cuerpo. Difícil de entender.

Se puede ser adicto a las musas pero sabiendo que existen límites que no hemos de sobrepasar. Yo soy adicto a la belleza de Scarlett Johansson y sin embargo entiendo donde acaba dicha adicción. Te puedes quedar enganchado a una persona como Scarlett. Y sí, digo enganchado con todo lo que acarrea esa palabra. Saber unirse a ella pero sobre todo saber despegarse a tiempo.
Es el fenómeno fan el peligro. Vivir por alguien a tientas. Engancharse y no soltarse. Volverse loco, en definitiva.

Las lágrimas de Scarlett no sólo humedecen sus mejillas. También consiguen mojar ligeramente las sensaciones de uno y ablandarlas. Esa es la adicción; ser capaz de ver en las lágrimas de la musa que admiras, tus propias lágrimas.
Ella es así. Consigue entrar en mí y hacerme sentir todo lo que ella quiere que sienta. A veces siento que yo sólo soy la estúpida marioneta sostenida en sus manos. Supongo que eso lo dice todo sobre la actriz.
Su sonrisa lo dice todo como persona.

-el llanero solitario

25 octubre 2006

Descubriendo a Mario


Estas interminables noches de lluvia dan para mucho. Entre otras cosas para descubrir a nuevas personas y a su vez, a nuevos hombres que dejaron constancia de lo vivido con lo escrito.

La antepenúltima entrada del blog era sobre Mario Benedetti y la poesía que tan amigablemente le dedicaba al señor Bush, presidente de la mayor democracia del mundo. Y la más destructiva tanto en factores naturales como humanos. Bueno, quizás Israel le iguale en ésto último en tanto democracia que nos hacen ver que es.
Pero intentaré dejar este tema apartado, por muy irascible que pueda resultar tanto para el que escribe como para el que lee y me centraré en el hombre, en Mario. Mario Benedetti.

Nunca me gustaron las biografías personales vistas desde un modo morboso, es decir, indagando en temas íntimos del biografiado. Por eso me limito a conocer lo que considero que tenga valor real acerca de quien investigo. Aquello que me aporte unos ligeros conocimientos que pueda poner en práctica o simplemente, lo que me llame la atención.
Y hoy, aquí y ahora no quiero hablar de Mario como persona; para ello existen páginas, bibliotecas, archivos etc donde consultarlo facilmente. Tampoco quiero hablar de su obra en cuanto a obra (por la misma razón por la que no deseo hablar de su persona). "¿Qué quiere éste, entonces?" te preguntarás.
Sólo quiero hablar de lo que transmiten sus poemas. El ejemplo del poema "a G.W.B" es una clara ilustración, como tantos otros pero y ¿qué tal si reprodujera un poema que no escribió Mario Benedetti pero que al leerlo advirtió su belleza y decidió plasmarlo en su libro "Poemas de otros"?

Creo que un poema que lee un poeta y que le apasiona, tiene más valor que el que lee cualquier otro. Al menos es mi opinión.

Estados de ánimo
.....
Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas
.
unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano
.
a veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas
.
pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
.
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces
.
sereno en mi confianza
confiado en que una tarde
te acerques y te mires
te mires al mirarme.
.....
-el llanero solitario

20 octubre 2006

¿Coincidencia?

Hace ya algún tiempo publiqué aquí, en el blog, un breve relato dividido en tres entregas titulado La tristeza de Marta.
El pasado Domingo leyendo el País Semanal (número 1.568, Príncipes de Asturias en la portada incluído) me encontré con una carta de cierta lectora hablando sobre...¡La tristeza de Marta!
Quería esta seguidora de la publicación dominical de El País felicitar a Almudena Grandes por su artículo del 1 de Octubre de 2006 titulado de dicha forma.

Supongo que es una absurda coincidencia, pero intenté hacerme con aquél artículo y aquí lo encontré.
La temática no se parece. Tan sólo existe un paralelismo (si así se quiere ver) en el fondo, que es el mismo: la tristeza de una mujer que sufre.
Quizás una tontería, sí, pero eso fue suficiente para que mis sueños echaran a volar. Dejaré que se muevan libremente por el aire...
PD: En esa misma sección de cartas de los lectores hablaban sobre Mario Benedetti. Días antes había publicado una poesía suya...
·
¿Coincidencia? Todo suele empezar con alguna.

-el llanero solitario

12 octubre 2006

De Mario Benedetti a George W. Bush


Cuando el mundo se acabe por sorpresa
y no esté tan a mano el infinito
y no sirvan la súplica ni el grito
y el cielo se nos quede sin promesa
.
si todo el que se fue ya no regresa
y nadie asume el hambre como un rito
los muertos ya no tienen apetito
y los niños se mueren de tristeza
.
si llegan esa noche y ese día
en un orbe de veras liquidado
sin azar sin milagro sin destino
.
en la Casa tan Blanca y tan vacía
usted perdurará tan despiadado
tan necio como siempre y tan mezquino.
...


Yo soy yo y mi vida

La vida son etapas que hemos de ir superando.Aquellos que son más fuertes resisten hasta las más duras subidas, los máximos repechos imaginables y los que no lo somos tanto, nos quedamos sin aire precipitadamente, antes de ponernos a prueba.Lo gracioso de la vida es que no es etapa única. Si fallas, tienes opción de remediarlo. Si no fallas, no mereces vivir.

Se pueden establecer infinitos paralelismos con la vida. Yo sólo he puesto a prueba uno de ellos; las etapas de la vida, pero también pueden ser capítulos de un libro del que nosotros y únicamente nosotros, somos narrador, protagonista, el bueno, el malo, el fracasado, el victorioso, el que se rinde, el que muere persiguiendo un sueño, el que sonríe, llora, grita. Así nuestro libro tendrá tantos capítulos como etapas vayamos cumpliendo en nuestra vida. Tantas páginas como sentimientos tengamos que describir, y terminará cuando queramos dejar de escribir en él y dedicarnos a vivir la vida que nos han propuesto.

Si vivir fuese tan simple como pensaba, la vida no tendría gracia.

·el llanero solitario

01 octubre 2006

Locura


Ultimamente la locura y yo nos hemos ido haciendo buenos compañeros de viaje. Ya casi somos amigos.
Ella me da ilusiones imposibles. Yo dejo que ella siembre sus semillas en mí. Ella enciende una hoguera. Yo me encargo de mantenerla viva, aportando leña.

Es un trabajo de equipo; entre yo y la locura, la locura y yo.
La locura es un cierto placer que sólo el loco conoce.

La verdadera locura quizá no sea otra cosa que la sabiduría misma que, cansada de descubrir las vergüenzas del mundo, ha tomado la inteligente resolución de volverse loca.


- el llanero solitario

27 septiembre 2006

Poco a poco


Creo que es lo mejor; no subir toda la montaña de golpe sino hacerlo tomándose el tiempo necesario. Descansando cada vez que se requiera, respirando. Despacio y constante.Subí otras montañas rápido, raudo y veloz. Sin pensar en que cuando llegara a la cumbre estaría agotado. Y lo pagué.

Por eso esta montaña quiero ir subiéndola poquito a poco, para llegar a lo más alto sin haber gastado energías en quererte demasiado, antes de tiempo.

De momento estoy a sus pies. Desde aquí no veo la cima. Tan solo puedo intuir que todo el esfuerzo hecho a partir de ahora, tendrá su recompensa. Y quiero creer que llegará el día en el que oiga un “te quiero” que me salve de la locura en la que estoy a punto de caer.

Y que mejor te quiero que aquel que sale de tu boca.

- el llanero solitario

21 septiembre 2006

Respuestas a un discurso equivocado


Buceando por las entrañas de Internet me he encontrado con esto. Sería recomendable leerlo antes de continuar con mi reflexión. Tan solo son dos párrafos, de un hecho ya archiconocido por todos nosotros, los ataques del 11 de Septiembre de 2001 contra los Estados Unidos de América.

El primero de ellos (párrafos) es una breve explicación que el señor Jiménez Losantos hace acerca de aquel tremendo episodio ya histórico pero el segundo, y es éste el que realmente me ha llamado la atención – ustedes mismos podrán entender porqué - por todo lo que en él trata este señor.
Léanlo detenidamente, eso sí, si antes no les da por cerrar la ventana. Esa fue mi primera tentación al leer semejante discurso belicoso.

“Muchas veces es necesaria la guerra y entonces es justo hacerla.”

Parto de dos nociones básicas, de dos éticas que yo tomo como propias, de dos ideas que desde siempre que he tenido uso de razón, he mantenido: La guerra nunca es necesaria y por lo tanto, nunca es justo hacerla. No es justo que mueran miles de civiles en una guerra, como tampoco lo es que mueran en el World Trade Center de Nueva York.

No es necesaria la guerra, solo los provocadores, agitadores, ¡los sedientos de sangre promueven las guerras! Pero nosotros no. Los pacifistas, los que creemos en la desaparición del radicalismo en las religiones, los que luchamos contra el totalitarismo, los que confiamos en la libertad... no. Nosotros no creemos que la guerra sea necesaria. Nosotros no creemos en la guerra.

“Hacen falta estados terroristas que actúen con y como bandas terroristas. Esos estados deben ser, sencillamente, destruidos.”

Ni el mismísimo Adolf Hitler habría podido pronunciar tan abrumadoras y radicales palabras. Quizás este hombre, Federico Jiménez Losantos, quisiera hacer un llamamiento a un nuevo Holocausto: la desaparición de estados que a su juicio actúan con y como bandas terroristas. Esto incluye no solo a los países que Losantos deja intuir (Irán, Afganistán en época talibán, Corea del Norte, Yemen, etc) sino a otros que, como Israel, están caracterizados precisamente por actuar como bandas terroristas y tener bandas (muy bien disfrazadas por cierto) que se dedican al terrorismo de estado.

Si Jiménez Losantos quiere exterminar de la faz de la Tierra a aquellos estados que el considera “terroristas” y con ellos a todos sus ciudadanos, se encontrará prácticamente sólo en su intento de lograrlo. Un incendio no se apaga mojando las lenguas de fuego sino reduciendo a cenizas el foco de dicho incendio. Por eso mismo el terrorismo no se extinguirá eliminando los estados que lo promueven y/o admiten sino eliminando otra serie de elementos tales como la pobreza en el mundo subdesarrollado o la radicalización extrema de la religión (y no hablo solo de la musulmana, también la católica-evangelista) y promoviendo valores de solidaridad de los mas favorecidos hacia los más pobres para así convertir en menores las fronteras.

Y es por eso que el terrorismo no desaparecerá con hombres que, como Federico Jiménez Losantos quiera pagarles con la misma moneda: “Ellos me atacan, yo les ataco el doble”. Como decía Gandhi: Ojo por ojo y al final todos acabaremos ciegos.

“A la civilización, a nuestra civilización, le han declarado la guerra sus enemigos”

Y mi pregunta es: ¿Por qué existen enemigos de nuestra civilización? ¿Quizás porque hemos sido precisamente nosotros los encargados de crearlos? ¿Quizás porque nuestro egoísmo los ha hecho crecer y hacerse fuertes?Sinceramente, no lo sé. Lo único que quiero es soñar con algo diferente algún día. Ojalá cuando ese momento llegue, aun siga viviendo para esbozar una sentida sonrisa de satisfacción. El momento en el que no existan las fronteras, las desigualdades, el terrorismo... ¡qué sé yo!

Solo deseo que al haber leído todo esto, algo se haya conmovido dentro de ti. Será una buena señal.
Paz.

- el llanero solitario

17 septiembre 2006

Existen cosas que hemos de esconder

No se puede gritarlo todo a los cuatro vientos. La vida te va enseñando esta clase de cosas poco a poco. Primero deja que te equivoques, seguidamente te sonrojes y finalmente, aprendas.
Cuando era un crío y aún no había recibido tan valiosa lección decía lo que pensaba sin miedo a la represión, a las malas miradas, a las peores lenguas.

Si aquella niña me gustaba se lo decía: “Hola, ¿quieres que seamos novios?” Curiosamente (y sigo sin entender porqué) la respuesta solía ser muy similar; un claro y elocuente “Déjame en paz niño”, una penetrante mirada que se traducía en algo parecido a “¡Piérdete!” o simplemente un doloroso cachete en mi mejilla.

Sí. Parezco un cincuentón hablando así. Es como si ya hubiera vivido toda mi vida cuando en realidad imagino que la verdadera vida la tengo a la vuelta de la esquina. ¡Ojalá sea así!

Sin embargo, y para no desviarme del brevísimo tema que quiero tratar, me formulo la siguiente pregunta: ¿Existen cosas que hemos de esconder? Ahí lo dejo, para que gastéis unos instantes en meditarlo...

-el llanero solitario

13 septiembre 2006

Encerrado en tu sueño



Nuestras vidas han de ser mortales,
insufribles nuestros sufrimientos... han de serlo.
Y la generosidad de nuestros egoísmos,
quien nos encerró en este sueño.
...
Nuestras vidas son impetuosas,
inaguantable nuestra paciencia lo está siendo.
Y la valentía que demuestran nuestros miedos,
quien nos encerró en este sueño.
...
Nuestras vidas fueron difíciles,
inconcebibles nuestras realidades lo fueron.
Y la rebeldía de nuestra tranquilidad,
quien nos encerró en este sueño.
¿Quién nos encerró en este sueño?
...
Y si algún día, al nacer en el profundo olvido,
me ves agonizar cual ceniza sin su fuego,
te prometo estar eternamente agradecido
por haberme hecho vivir un auténtico sueño.
...
Y si algún día, al morirme, ves que me despierto,
con tus suaves manos vuelve a cerrarme los ojos
para que así puedan morir todos mis deseos,
y yo siga viviendo, encerrado en tu sueño.
.....
-el llanero solitario

Única

Nostalgia perdida en un único corte
de su recuerdo olvidado ya único.
Lo único que olvidé fue la música
pero jamás podré olvidar al músico.
Ella significó el único músico,
la única realidad fue la música.
Lo único que nunca pude decirle,
es que para mi, siempre será única.

-el llanero solitario


La tristeza de Marta (y 3)

Paso a paso. Respetando la imponente atmósfera que le rodeaba. Una atmósfera envuelta en misterio y llena de oscuridad. Una atmósfera que hacía que la melancolía de Marta comenzase a arder dentro de sí.

Se sentó en un banco, ligeramente cubierto de escarcha que Marta apartó acariciándola con su mano de seda.Aquél banco era el único para Marta. Sentarse en él, significaba volver la vista atrás. Verla allí era sinónimo de profunda tristeza en su corazón; por desgracia para los que hasta entonces la querían, Marta lo visitaba siempre que podía.

Se tumbó. Quiso buscar alguna estrella errante en el cielo. Quiso buscar la luna y susurrarle algunas palabras al oído. Pero estaba sola. Quizás más sola que nunca. La luna había huido y había hecho prisioneras a todas las estrellas del firmamento. No brillaban. Marta no las veía pero sabía que desde algún lugar le miraban y lloraban junto a ella. Lo mismo pensaba sobre él. No estaba junto a ella, pero desde la inmensidad del universo sabía que cuidaba de ella.

Cerró los ojos, no quería que le viera llorar. Marta siempre había aparentado una fortaleza de hierro que le protegía de todas los puñales que le iba lanzando la vida. Pero siempre los mas fuertes, son los mas indefensos.Se tumbó y cerró los ojos. Solo pensaba en él, en aquella breve tarde, en todos los detalles. Cualquier gesto, sonrisa, mueca, caricia.Ocurrió en primavera. Todo había sido la primavera pasada a tan duro invierno.Marta, cuando sobrepasaba la barrera del delirio, pensaba que aquel invierno era un castigo divino.

Todo fue una tarde de Abril. Un cielo azul oscuro amenazante. Un parque verdecido, inundado de flores. Un hombre, una mujer. Dos amigos. Dos amigos que, mutuamente, quisieron dejar a un lado la amistad y hacer que fluyera el manantial del amor, por tanto tiempo contenido absurdamente.Todo empezó en aquél banco donde Marta estaba tumbada. Comenzaba a llover. Lluvia fina, lluvia de Abril. Ambos estaban sentados, contemplando el infinito, cuando él se levantó. Abrió sus brazos, cerró los ojos y dejó que la lluvia, mas intensa a cada instante, le mojara. Marta le imitó, se levantó y se colocó enfrente de él.

“Daría lo que fuera porque jamás se acabara esta lluvia” dijo él dejando escapar una sonrisa. “Y yo daría todo porque este momento jamás muriera” agregó Marta.Desde aquel instante ya no mojaba la lluvia. Los dos abrieron los ojos y los segundos de sus miradas cruzadas fueron la absoluta eternidad. Era fuego vivo, era todo el amor contenido durante meses el que ahora quemaba el aire.Era el brillo de sus caras húmedas, eran sus cuerpos deseosos de unirse. Eran sus mentes diciendo a sus corazones: “Ahora te toca a ti”.

Y por fin sus labios se unieron. Despacio, al compás de la fina lluvia que aún caía. Suavemente, regalando pasión adolescente.


Aquél chico, Borja, moriría horas después mientras dormía. Muerte súbita. Pero ni el consuelo de una muerte dulce pudo paliar la tristeza de Marta. Una tristeza que le acompañará siempre. Un puñal que de nuevo intentó clavarse en su piel. Lo consiguió.
Desde aquel día Marta vive muriendo, malherida. Llorando cada noche que visita el parque. Llorando a cada instante que quiere ver la cara de Borja en su recuerdo. Llorando cuando viene a su mente aquél beso. Que fue el primero, el último. Aquel beso, que fue único.

-el llanero solitario

10 septiembre 2006

La tristeza de Marta (2)

No quiso abrigarse.
La noche era gélida, capaz de helar al mismísimo infierno pero Marta era fuerte. La vida le había convertido en una roca, una roca hueca. Aparentemente fuerte por fuera y sin embargo vacía y débil por dentro.

Vaqueros arrugados, fina camiseta rosa, zapatillas blancas de deporte y un ajustado gorro, del cuál parecían querer escaparse algunos mechones de su oscuro cabello castaño.
Marta anduvo durante unos instantes por el centro de la calle, evadida del mundo que le rodeaba. Dormido.

La débil luz de las farolas no resultaba acogedora. Más bien era una invitación a abandonar aquel hinóspito lugar. Una invitación a la que, como a tantas otras, Marta no prestó atención alguna.Los coches, aparcados a ambos lados de la calle, sufrían desde hacía horas el incesante ataque de la ligera brisa helada. También el asfalto comenzaba a sucumbir ante tan implacable enemigo.

Marta dejó de caminar. Se encontraba justo a las puertas del parque donde tantos tristes paseos de despedida habían nacido, crecido y muerto. Decidió entrar, pensando que uno más (aun a pesar del frío y la oscuridad) no podría hacerle daño alguno después de todo.

Era allí donde había pasado las infinitas tardes de su niñez. En ocasiones durmiendo junto a su abuelo, ya muerto, a la sombra de cualquier roble. Alguna vez leyendo, sentada en el banco más escondido de todo el parque, protegiéndose de las miradas que acechaban. Quizás sintió en aquel lugar como la lluvia golpeaba suavemente su cuerpo contadas tardes de Abril, mientras ella miraba al cielo, esperando el regalo de un arcoiris que posiblemente jamás llegó. O quizás fue allí donde conoció el amor.

Dar el primer paso dentro del parque era para Marta como para cualquiera de nosotros abrir ese álbum de fotos viejo y empolvado e ir repasando poco a poco todas las fotos que en él se hallan. Dejar que nuestros labios se ensanchen y formen una amplia sonrisa muda mientras nuestros ojos brillan al recordar cada anécdota unida a cada imagen.
Para Marta sin embargo era diferente. No había sonrisas y el único brillo que se dibujaba en sus ojos era el de las lágrimas que brotaban.


-el llanero solitario

08 septiembre 2006

La tristeza de Marta (1)

La habitación a oscuras, tan solo iluminada por la luz de sus ojos. Húmedos por las lágrimas derramadas.
Marta estaba tumbada en la cama, boca arriba. Miraba hacia el techo buscando en él los caminos que había dejado atrás y que, según iba reflexionando: “Nunca debí haberlo hecho”

Hacía frío. A fuera el invierno anunciaba su llegada pero a ella eso no le importaba. Estaba desnuda, la persiana de la habitación ligeramente subida. La ventana abierta, dejaba pasar una gélida brisa de finales de Noviembre.

La ciudad no dormía. Marta tampoco. Y no era por falta de sueño, quizás fuera por exceso de sueños que siempre habían acabado igual; arrugados, olvidados, tirados en cualquier esquina de cualquier lugar.
No buscaba a nadie y sin embargo se buscaba a sí misma. Llevaba años fuera de su cueva pensando que encontraría en algún momento el tesoro en forma de persona que tanto había ansiado. Y regresó a su melancólico escondite, derrotada y desencantada.

Finalmente, Marta había perdido la ilusión. Desde aquél día nadie la ha vuelto a ver sonriendo. Jamás. Y es una verdadera pena, porque aquella sonrisa era el más puro reflejo de la felicidad de una pequeña adolescente. Ilusa y soñadora, como todas y todos lo somos en algún momento de nuestras vidas.

Se levantó de la cama apresuradamente. Iba al baño, en busca de un halo de agua que golpease su rostro. No quería dormir. “¿Para que dormir cuando lo único que consigues es ver los sueños que nunca lograras? se decía, intentando calmar la ansiedad que recorría su cuerpo indefenso, desnudo.
Con las yemas de sus dedos comenzó a recorrer las delgadas líneas de yeso, que en la pared del baño, separaban un azulejo de otro. Parecía como si también los azulejos intentasen compadecerse de ella, de sus males y su destino.
No podía resistir aquello por mucho más tiempo. Se metió de forma violenta en la ducha, rompiendo el majestuoso silencio de la noche. Giró ligeramente la rueda de agua fría y esta comenzó a caer lentamente, gota a gota.
Con los ojos cerrados fue dejando que el agua fluyera con más fuerza a cada instante, produciendo un sonido melódico y natural del que incluso el mismísimo Isaac Albéniz habría sentido envidia. Sana, como todos los genios.

Así estuvo Marta, bajo el agua fría, durante unos largos e intensos diez minutos. Sin mover un músculo de la cara, aguantando estoicamente el castigo que ella misma se estaba infligiendo. El agua resbalaba por la comisura de su boca, las curvas de sus mejillas, humedecía ligeramente su barbilla. Lo que quedaba, bajaba sigilosamente por su cuello. Las gotas perdían el rumbo. Algunas acababan perdidas en sus pechos, otras no morían ahí y seguían camino...

Eran cerca de las tres y media de la madrugada y Marta salía de la ducha. Su cuerpo estaba prácticamente seco. Sus ojos, húmedos.
Nada había cambiado. La tristeza seguía instalada en su oscura habitación.
Sin darle importancia a las horas que transcurrían, Marta se vistió y salió a la calle. Dando pequeños y silenciosos pasos salió a la calle. Esperó a que Tristeza, Melancolía, Desilusión y Agobio salieran junto a ella y se adentró en la leve ventisca que protegía a la noche.

-el llanero solitario

31 agosto 2006

Hungry. Please help.

Decía mi admirado Mahtma Gandhi que todo lo que se come sin necesidad se roba al estómago de los pobres.

Decía mi colega Voltaire que el día en el que los pobres de este mundo empiecen a razonar, todo estará perdido.

Y yo digo que Mahtma (alma grande) era la justicia personificada en carne humana. La no-violencia al servicio de los pobres y oprimidos por el imperio inglés en la India. El sueño de una realidad, la creencia en una utopía, la fe en una ayuda divina. Un hombre menudo con ingentes dosis de solidaridad, un gran hombre barnizado en la ilusión.

Y yo digo que Voltaire era la realidad, en ocasiones la cruda realidad. La lucha desde el saber que proporciona la inteligencia, la lucha por la libertad ajena antes que por la propia. Un perfeccionista de la mesura pero también un acérrimo guerrero en constantes batallas contra la religión manipulada y en vías de manipulación.


¿Porqué no unir nuestras manos para luchar contra la mayor lacra de la humanidad?
Es tan difícil creer en lo imposible
que los que no lo hacen se consideran cuerdos.
Aquellos que creemos en el sol tras las nubes,
en una futura sonrisa tras el llanto del bebé,
en un paraíso donde acaba este infierno...
¡Solo nosotros estamos cuerdos!
.....
Nosotros tenemos el poder invisible
para cambiar el destino al cual nos abocan.
Ellos solo son, absurdos conformistas.
Gente a la que robaron la ilusión
de ponerse en pie, alzar la voz y gritar:
¡Moriré luchando!
.....
-el llanero solitario

23 agosto 2006

¿Muriendo?


Un grito de adolescente
en la soledad de esta noche eterna.
Lágrima que resbala lentamente,
buscando la luna llena.
.
Rabia y pasión contenidas
en celdas donde muere la ilusión.
Alma errante, maltrecho corazón,
renacen pues, las heridas.
.
Guerrero desencantado,
por luchas que no merecen la pena.
Aquél a quien ni los besos consuelan,
en este verano helado.
.
Soy el viajero que espera,
en estas vías, por siempre desiertas.
Las flores que lentamente despiertan
al nacer la primavera.
.
Soy simplemente una estrella
trasnochando en la inmensidad del cielo,
que se perdió por ir en busca de ella,
agonizando en el suelo.
.
Ya, por fin dejé de vivir sufriendo.
Porque ya, no vivo, si no es muriendo.
...
·El llanero solitario·

13 agosto 2006

Between two darknesses, one twinkling.


I walk in the streets. They are empty.
I attempt to wake up. The cold water in my face produces shivers to me. It is clear, it is not a dream.
I ponder.
I enter an interior world. A world that only I understand and that is the only one that really listens and understands me when I speak to it. I ask, but this time, not at least it has answers for my.
I go out again on the outside but there are no streets yet. The asphalt have been eaten up by the rivers. Trees, lawn, black ravens. I repeat myself the question:
Is it a dream?


I decide to fly, to burn myself with the Sun. I touch the clouds... yes! I can feel them, hug them!
I wait there up until it gets dark, knocked down on one of the clouds.
The Sun goes out., I get cool. I take a star and feel nothing. I am empty. I throw it again against the sky and the clouds disappear.I fall down to land, emptier than ever, with hundreds of persons in the streets, bars, cinemas and houses.
What is happening? Why is everything empty? Where there is that one that fills me?Something is wrong in my around or something is wrong in me. I just don´t know.

I say goodbye to the hustle. I look for the peace even knowing that it does not exist. I look for the silence even knowing that I only will find it being quiet.
I listen to Freddy Mercury. Queen is not also what I look for. I love it but it is not that thing that fills me... " The show must go on " and I believe that it is true. To forget. Full stop and new paragraph.I know that Too much love will me, but Who wants to live forever? I do not stop. I erase the full stop that I had written before in a precipitated way.

I remember to have a compass. I extract it of the booth of the oblivion and let her to guide me. The arrow appears towards me. I turn myself, hoping that it does not do it. But it turns. Its thin top returns to aim at me. I despair. All is so empty!

Shouting and crying. Nobody comes to support his/her hand in my shoulder. I raise the look and see darkness. I turn my head and look at the past. Quite dark. Only a minuscule point of light I can see in the distance and run towards it as if I were losing my own life.
I stumble and fall to the ground. I notice as my blood flows. My head loses its place. I have to get up if I do not want to die.
Again I raise the look and the light has approached, it is so close that begins to blind me.
" It´s already here" - I think between smiles and tears - " I have to go away. It could have been a sweeter farewell, but we can´t choose. " I close my eyes, noticing the immense sheen that must be coming to me.

Minutes go like centuries, I open my eyes with great difficulty and the sheen has vanished but I continue bleeding, dying between smiles and tears. I notice a breathing that is not mine. A few beatings that do not come from my heart. Somebody caress my lips smoothly... And when finally I´m able to open my eyes I see her.

She smiles slightly and places her forefinger in my lips: " do not speak, just listen " she says with a tenuous, light, sweet voice " you have been looking for me and when you found me your agony began. I never wanted to kill you, but you wanted to die for my. I cannot avoid it, you have fought to see me. You have given your blood, your body, your soul, everything " " you will not be able to make anything for the person whom you love, only continue loving her eternally. And now when you have already died tell me: would you return to live, looking for me? Would you die for me again? "

There is a silence, we look at each other. I remember a few verses:

And to die with you if you kill yourself.
And to kill myself with you if you die.
Because the love, when does not die, kills,
but loves which kill, never die.

She looks at me and puts her look down leting a tear going down on my puddle of blood. With the hesitating voice she can only add: " The death does not exist. People only die when they are forgotten. If you can remember me for ever, I will be with you "

Her hand caresses my face, her lips kiss my lips.
And she moves away from backs, just for not stopping to look at me.

-el llanero solitario (lone ranger)

(IN HONOUR OF CAROLE AND MIKE)

12 agosto 2006

Entre dos oscuridades, un destello.
















Ando por las calles. Están vacías.
Intento despertarme. El agua fría en mi cara me produce escalofríos. Esta claro, no es un sueño.
Medito.
Entro en un mundo interior. Un mundo que solo yo comprendo y que es el único que realmente me escucha y entiende cuando le hablo. Pregunto, pero esta vez, ni siquiera el tiene respuestas para mi.Salgo de nuevo al exterior pero ya no hay calles. Al asfalto se lo han comido los ríos. Arboles, césped, cuervos negros. Me repito la pregunta
¿No será esto un sueño?

Decido volar, quemarme con el sol. Toco las nubes ¡Sí! ¡Las puedo sentir, abrazar! Espero a que anochezca tumbado sobre una de ellas.El sol se apaga., me enfrío. Cojo una estrella y siento la nada. Estoy vacío. La lanzo de nuevo contra el firmamento y las nubes desaparecen.
Caigo a tierra firme, mas vacía que nunca, con cientos de personas por calles, bares, cines y casas. ¿Qué esta pasando? ¿Por qué todo está vacío? ¿Dónde está aquello que me llena?
Algo falla en mi alrededor o algo falla en mi. No sé.

Me despido del bullicio. Busco la paz aun sabiendo que no exista. Busco el silencio aun sabiendo que solo lo encontraré callándome.
Escucho cantar a Freddy Mercury. Queen tampoco es lo que busco. Me encanta pero no es aquello que me llena...”The show must go on” y creo que es verdad. Olvidar. Punto y aparte.
Sé que Too much love will me, pero pienso, Who wants to live forever? No paro. Borro el punto que antes había escrito de manera precipitada.

Recuerdo tener una brújula. La saco del cajón del olvido y dejo que ella me guía. La flecha apunta hacia mi. Me giro, esperando que ella no lo haga. Pero gira. Su delgada punta vuelve a apuntarme. Me desespero. ¡Todo tan vacío!
Grito y lloro. Nadie viene a apoyar su mano en mi hombro. Levanto la mirada y veo oscuridad. Giro mi cabeza y miro al pasado. Todo oscuro. Solo un minúsculo punto de luz puedo ver a lo lejos y corro hacia él como si en ello me fuera la vida.
Tropiezo y caigo al suelo. Noto como mi sangre fluye. Mi cabeza pierde su lugar. He de levantarme si no quiero morir. De nuevo levanto la mirada y la luz se ha acercado, tanto que comienza a cegarme. “Ya está aquí” – pienso entre sonrisas y lágrimas– “he de irme. Pudo haber sido una despedida más dulce, pero no somos nosotros los que elegimos.”
Cierro los ojos, notando el inmenso brillo que debe estar aproximándose a mi. Pasan minutos que son siglos, abro los ojos a duras penas y el brillo se ha desvanecido pero yo sigo sangrando, muriendo entre sonrisas y lágrimas. Noto una respiración que no es la mía. Unos latidos que no provienen de mi corazón. Unas manos me acarician suavemente los labios...Y cuando por fin consigo abrir los ojos la veo.

Ella sonríe levemente y coloca su dedo índice en mis labios: “no hables, solo escucha” dice con una voz tenue, ligera, dulce “Me has estado buscando y cuando me encontraste comenzó tu agonía. Nunca quise matarte, pero tu quisiste morir por mi. No puedo evitarlo, has luchado por verme. Has dado tu sangre, tu cuerpo, tu alma, todo”“No podrás hacer nada por la persona a la que amas, solo seguir amándola eternamente. Y ahora que ya has muerto dime: ¿Volverías a vivir, buscándome? ¿Volverías a morir por mí?”

Hay un silencio, los dos nos miramos. Recuerdo unos versos:

Y morirme contigo si te matas.
Y matarme contigo si te mueres.
Porque el amor cuando no muere mata,
pero amores que matan, nunca mueren.

Ella me mira y baja la mirada dejando caer una lágrima sobre mi charco de sangre. Con la voz entrecortada solo puede añadir: “La muerte no existe. La gente solo se muere cuando la olvidan. Si puedes recordarme, siempre estaré contigo”

Su mano recorre mi cara, sus labios besan mis labios.
Y se aleja de espaldas, por no dejar de mirarme.

-el llanero solitario


06 agosto 2006

Buscando luz

26 julio 2006

Cambiemos el mundo.

Quiero contribuir, quiero tener en mi lo que busco desde hace tiempo. Quiero que mis manos sean las manos de otro, quiero que sirvan para ayudar, para colaborar, para dar un abrazo de animo, quiero que sea utiles en el mundo.
Hay tantas cosas por las que lo daria todo, y tan pocas por las que pienso que merece la pena darlo todo. Y perderlo todo no es incoveniente.

Nada tengo, no creo que pueda perderme a mi mismo que es lo unico que realmente tengo. El riesgo no existe. No lo aprecio al menos.

No soy el unico que quiere cambiar. Por desgracia tampoco soy el unico que no quiere cambiar. Los habra quienes querran seguir viviendo en su paraiso de rosas, rio de aguas cristalinas y animalitos trtando por el verde. Yo no. Lo siento por los soñadores, prefiero quedarme en el mundo real, resolver sus problemas, ayudar a los que de verdad lo necesitan y luego si me queda tiempo, subire a vuestro cielo imaginario.

Hay millones de iguales que no tienen un plato en la mesa. Ni lleno ni vacio. Directamente no tienen mesa, quizas ni casa, quien sabe si vida...
Nos sobran los motivos, que diria el inigualable Sabina. Nos sobran las ganas por tender puentes, por dejarnos el alma a cambio de nada, por regalar sonrisas de valor incalculable, por hacer saber a aquellos que mueren, que por mucho olvido que se tenga de ellos, aun existen mujeres y hombres que lucharan (algunos hasta la muerte) porque su voz se oiga en el mundo.

Cambiemoslo, es posible.

-el llanero solitario

25 julio 2006

Busca, llegara.

Nunca es facil escribir cuando sabes que al hacerlo te vas desgarrando poco a poco el alma, el cuerpo y la vida.
Tampoco es facil encontrar el instante exacto en el que fuerza, melancolia y pasion se unen en un mismo y unico ser.
A pesar de no buscarlo intencionadamente creo que ese momento, mezcla de lo mistico y lo espiritual, lo soñado y lo existencial, esta llegando a mi.

Siento como entra en mi cuerpo con cada bocanada de aire que tomo; como se adihere a mis labios. Puedo tocarlo, sentirlo, poseerlo. Tambien perderlo, añorarlo y si la suerte te sonrie, recuperarlo.

Lo que realmente me enamora de ese momento es que no sabes nada de el. No sabes si durara apenas unos segundos o te hara compañia durante largas horas nocturnas. No sabes si se clavara en tu corazon y hara que te desangres o te acariciara suavemente la piel cual mano amante.
No sabes nada, y esa ignorancia hace que mi impotencia se convierta en rabia contenida. Y que mis deseos de encontrar una respuesta se tornen en inquebrantables flechas en busca de una diana imaginaria donde poder morir tranquilas.

Que cada uno le ponga el nombre que quiera.
Yo simplemente lo llamo Inspiracion...

En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento. (A.Einstein)

-el llanero solitario

25 junio 2006

Cuando la amistad lo invade todo

Desconozco si seré capaz de recordar todo lo que ahora mismo llevo inscrito en mi mente durante mucho más tiempo, así que decido sacarlo ahora a la luz para evitar que quede oscurecido por siempre.

Cuando la amistad lo invade todo es imposible parar la inundación inminente que se produce en nuestros sentidos, en nuestros recuerdos, en nuestros logros y fracasos, en nuestra vida. Es inevitable sentir un leve hormigueo en el estómago cuando almacenas las experiencias vividas junto a tus amigos y las repasas breve pero concienzudamente. Intentas que no se te escape esa sonrisa pícara cuando una anécdota graciosa acude a tu mente, pero no puedes. Es inútil resistirlo.Y fue así como digo, queriendo almacenar vivencias para no perderlas, cuando esa sonrisa llegó a mí y tardo largo tiempo en abandonarme...

No fueron muchos días y sin embargo, tampoco me quejo por defecto. Fueron los justos para aprender lo bueno y lo malo de compartir las (a veces tan cortas) veinticuatro horas del día con aquellas personas a las que consideras –quién sabe por qué– tus amigos.Dicen que los viajes de fin de curso son de esas cosas que no se olvidan. Como tu primer amor, tu primer beso, tu primer fracaso, y el segundo y el tercero, tu primer impulso de ser libre y dejarlo todo... y a pesar de todo, tiene un encanto especial que lo hace único.

Vuelas montado en una nube imaginaria, no sientes los pies, ni las manos, ni los labios, los ojos o el pelo, nada de tu cuerpo material. Solo sabes que eres libre, que tu alma, tus sueños, tu mente, tus deseos, tus inquietudes, todo ello vuela contigo, impregnado en ti. Y lo mejor de todo es que comprendes que no es un algo individual y propio de ti mismo, sino que el resto de gente que vuela contigo en las nubes adyacentes tiene esas mismas ilusiones y su rumbo es idéntico al tuyo. Buscan el tesoro más preciado que un adolescente puede soñar alcanzar: La Amistad

Y miras a tu alrededor y observas como muchos lo persiguen, algunos ya lo han logrado, otros están de camino, se acercan, están lejos pero saben que el premio final que les espera compensa para partirse el alma en el intento. Es tan complicado – y tan utópico – el hecho de poder lograr una definición clara y concisa de la Amistad, que todos aquellos que lo han intentado han resultado heridos por la incomprensión de los que luchan contra los sueños (infelices todos ellos) o muertos por la intolerancia de aquellos que defienden lo anteriormente (quién sabe si justa o injustamente) establecido como lo único existente y por tanto, totalmente dominante. Siento no poder expresarme con más claridad y lucidez, con palabras bonitas que entren más suavemente a nuestro interior o con frases que aparenten mayor belleza; pero lo escrito, que suele ser lo pensado, escrito queda.

Antes de terminar lo que ya expira, me gustaría recordar una lección, que seguramente muchos de los que leen esto ya sabrán: “La amistad es la cosa más difícil en el mundo de explicar. No es algo que aprendes en la escuela. Pero si no has aprendido el significado de la amistad, en realidad no has aprendido nada.”No hay que buscarle definición a la amistad, simplemente el significado propio para cada cual.

(Para todos aquellos que tuvieron las fuerzas de aguantarme y la bondad de regalarme infinidad de buenos momentos y experiencias en el Viaje de Fin de Curso del año 2006. Fue un verdadero honor el haber compartido la nada que tenemos en el todo que nos rodea. Va por ustedes).

-El llanero solitario

09 junio 2006

Las geniales frases del genial Groucho Marx

·La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.

·Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro.

·Lo malo del amor es que muchos lo confunden con la gastritis y, cuando se han curado de la indisposición, se encuentran con que se han casado.

·Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer.

·¡Hay tantas cosas en la vida más importantes que el dinero! ¡Pero cuestan tanto!.

·Hace tiempo conviví casi dos años con una mujer hasta descubrir que sus gustos eran exactamente como los míos: los dos estábamos locos por las chicas.

·No es la política la que crea extraños compañeros de cama, sino el matrimonio.

·Nunca olvido una cara pero con la suya voy a hacer una excepción.

·La humanidad, partiendo de la nada y con su sólo esfuerzo, ha llegado a alcanzar las más altas cotas de miseria.

·Inteligencia militar son dos términos contradictorios.

·Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.

·Detrás de un gran hombre hay una gran mujer y detrás de ésta su esposa.

·El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución.

·El matrimonio es la principal causa de divorcio.

·El secreto de la vida es la honestidad y el juego limpio, si puedes simular eso, lo has conseguido.

·En las fiestas no te sientes jamás; puede sentarse a tu lado alguien que no te guste.

·¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?

·La justicia militar es a la justicia lo que la música militar es a la música.

·Humor es posiblemente una palabra; la uso constantemente. Estoy loco por ella y algún día averiguaré su significado.

·¿Por qué debería preocuparme por la posteridad? ¿Qué ha hecho la posteridad por mí?

·Si las mujeres se vistieran para los hombres, las tiendas no venderían demasiado. A lo sumo un par de anteojos de sol cada tanto tiempo.

·Cuando muera quiero que me incineren y que el diez por ciento de mis cenizas sean vertidas sobre mi empresario.

·He tenido una noche absolutamente maravillosa. Pero no ha sido ésta.

·En esta industria, todos sabemos que detrás de un buen guionista hay siempre una gran mujer, y que detrás de ésta está su esposa.

·Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida, lo cual no dice mucho en su favor.

·He disfrutado mucho con esta obra de teatro, especialmente en el descanso.

·Todavía no sé qué me vas a preguntar, pero me opongo.

·¿Pagar la cuenta? ¡Qué costumbre tan absurda!

·¿A quién va usted a creer, a mí o a sus propios ojos?

·Cualquiera que diga que puede ver a través de las mujeres se está perdiendo un montón de cosas.

·¿Que por qué estaba yo con esa mujer? Porque me recuerda a ti. De hecho, me recuerda a ti más que tú.

·¿Servicio de habitaciones? Mándenme una habitación más grande.

21 mayo 2006

La parábola del matrimonio


Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux que una vez llegaron hasta la tienda del viejo brujo de la tribu, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Alta la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu.


- Nos amamos - empezó el joven.
- Y nos vamos a casar - dijo ella.
- Y nos queremos tanto que tenemos miedo. Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán. Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos. Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de la muerte.
- Por favor - repitieron - ¿hay algo que podamos hacer?

El viejo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados, tan anhelantes esperando su palabra.
- Hay algo...- dijo el viejo después de una larga pausa
-. Pero no sé...es una tarea muy difícil y sacrificada.
- No importa - dijeron los dos-. Lo que sea - ratificó Toro Bravo
.- Bien -dijo el brujo-. Nube Alta, ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, y deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena. ¿Comprendiste?
La joven asintió en silencio.
- Y tú, Toro Bravo - siguió el brujo - deberás escalar la Montaña del Trueno; cuando llegues a la cima, encontrarás la más brava de todas las águilas y, solamente con tus manos y una red, deberás atraparla sin heridas y traerla ante mi, viva, el mismo día en que vendrá Nube Alta...¡salgan ahora!.

Los jóvenes se miraron con ternura y después de una fugaz sonrisa salieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte, él hacia el sur.... El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con sendas bolsas de tela que contenían las aves solicitadas.
El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas. Los jóvenes lo hicieron y expusieron ante la aprobación del viejo las aves cazadas. Eran verdaderamente hermosos ejemplares, sin duda lo mejor de su estirpe.
- ¿Volaban alto?- preguntó el brujo.
- Sí, sin duda. Como lo pediste... ¿y ahora? - preguntó el joven- ¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre?
- No - dijo el viejo-.
- Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne - propuso la joven-.
- No - repitió el viejo-. Harán lo que les digo: Tomen las aves y átenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero... Cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres.

El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros. El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero solo consiguieron revolcarse en el piso. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre si hasta lastimarse. Este es el conjuro...
-Jamás olviden lo que han visto. Son ustedes como un águila y un halcón; si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse uno al otro.

Si quieren que el amor entre ustedes perdure, vuelen juntos pero jamás atados.

-el llanero solitario (el relato es de Paulo Cohello)

19 mayo 2006

Una ciudad cualquiera


Son las 23.29 y para ser sinceros; acabo de comenzar a escribir y ya me estoy empezando a cuestionar ¿ Para qué escribes si sabes que hoy no tienes nada interesante que contar? Y que razón tengo.
Pues bueno, tendré que poner alguna excusa para que parezca que esto tiene sentido, cuando en realidad intuyo que no lo tiene.

Ya han pasado casi 10 minutos desde que inicié el relato relativo. Intento coger algunas rafagas de inspiración entre el poco y templado viento que corre por este tranquilo barrio de esta gran urbe. La noche está en calma, el silencio solo lo rompen el sonido de las motos de algunos locos que (creen que) andan sueltos.
Ojalá pudiera decir que se pueden ver las estrellas, y que el aire que respiro es puro. Ojalá los edificos fueran montañas, los coches raudos caballos que cabalgan trás un ideal. Ojalá los gritos se convierteran en susurros de amenazantes pero amenas lechuzas.
!Ojalá cambiasen tantas cosas en esta ciudad! Pero a pesar de todo, no cambies nunca Madrid.

Acabamos de pasar un día más y Madrid aun no ha recogido los frutos del 19 cuando se dispone a sembrar las semillas del 20. Así es mi ciudad. No intentes pararla, una marea humana ataviada con trajes, maletines y corbatas ellos, vestidos, bolsos y rimmel ellas, te arrollará. No te dejará ser improductivo. Tendrás que empujar y serás empujado. Asúmelo. Nadie sabe quien marca las reglas, pero ahí están, para bien o para mal.

Lo siento, mi inspiración no da para más por hoy. Proximamente seguiré escribiendo de mi ciudad, de sus gentes, de sus virtudes, defectos...

-el llanero solitario

16 mayo 2006


Uno escribe por gusto y no por obligación (salvo, claro está, los que se ganan el pan diario con ello) y es por eso, por lo que llevaba mas de medio mes sin actualizar, en lo que a nuevos escritos se refiere, este humilde rincón al que titulé: Mas allá de las palabras. ¿Por qué? ¿Por qué esa frase?
Ciertamente, no me paré a pensar en ello detenidamente. Tan solo me recliné sobre la silla de mi escritorio y dejé que el tiempo pasara y las ideas fluyeran.

Las letras unidas forman palabras, y éstas hacen frases, que se agrupan en líneas, párrafos... Luego vienen los capítulos, los libros, las trilogías, cuatrilogías, quintologías, obras maestras y algún que otro estúpido libro sagrado.
Todo ello para lo bueno y para lo malo, lo forman las palabras.
¿Y el más allá? ¿Existe algo oculto tras las palabras?
Mi respuesta a esto es clara: más allá de las palabras solo existe lo que nosotros queramos que exista.

· Si más allá del término Soledad, tu ves a una amiga, una compañera que te acompaña siempre, ¡Esa es tu palabra! Si por el contrario ves en Soledad a una despiadada asesina que espera al mínimo desamparo para atacar y hacerte daño, ¡Esa es tu palabra! Y sinceramente opino que estas equivocado/a

· Si más allá de Injusticia eres capaz de ver como un bebé se muere de hambre en Níger mientras en un McDonald´s de Kansas City un americano se pone ciego de Big Mac´s super size, ¡Esa es tu palabra! Si detrás de Injusticia ves como de Gran Hermano han echado a X antes que a Y ¡Esa es tu palabra! Y te recomendaría que usarás más los libros y el sentido común antes que el mando a distancia.

· Si más allá de la palabra Felicidad ves a un niño disfrutar con una simple peonza y un par de canicas como si fueran el mayor tesoro del mundo ¡Esa es tu palabra! Si Felicidad lo identificas con un hombre "de panza y puro" rodeado de fajos de billetes morados, sentado en el sillón de piel de bisonte de su despacho desde donde maneja los hilos de su empresa multinacional ¡Esa es tu palabra! Y que triste debe ser tu vida materialista.

No le busques más explicación, cada palabra tiene un significado distinto dependiendo del cristal con el que se mire. Mirando a través del opaco cristal de la ignorancia, nada verás más allá de tus narices, pero todo lo creerás ver Más allá de las palabras. Se libre, haz que el cristal se convierta en transparente, que nadie te impida ver más allá de tus propios horizontes y por supuesto, que nadie te impida ver lo que existe, Más allá de las palabras.

-el llanero solitario

27 abril 2006

Amores imposibles, los más dolorosos.

Se llamaba Jenna y era estadounidense. Apenas nada más pude saber de ella.
Había venido a España desde un pequeño pueblo cercano a Boston junto con otros estudiantes americanos y se alojó durante sus dos semanas de estancia aquí, en casa de una de mis compañeras con la que hace año y medio que ya no comparto clase.

Jenna había visitado algunos museos madrileños, varias ciudades castellanas como Ávila y Segovia, alguna andaluza con vestigios árabes como Granada y una ciudad en la que conviven tradiciones cristianas con recuerdos musulmanes y huellas judías. Una ciudad llamada Toledo.

Los rasgos de Jenna no eran los comunes que caracterizaban al resto de visitantes americanos. Ellos eran rubios en su mayoría, de piel pálida en general y con raíces que bien podrían asemejarse a algunos antepasados irlandeses.
Ella no. Jenna era morena, sus cabellos negros, como su cautivadora mirada. Su sonrisa (que nunca conseguía borrar de su rostro) era la más bella que jamás haya visto. El hecho de poder oírla hablar lo consideré como un privilegio divino. Su voz era dulce y a la vez, veneno puro. Entraba en mis oídos y me atrapaba, me inmovilizaba y me impedía volver en mí.
Cuando la belleza se mezcla con la simpatía y los deseos pasan a ser quimeras, es cuando la realidad entra en lucha con los sueños.

Es una lástima que tan solo pudiera compartir con ella unas pocas horas antes del regreso a su país. Aunque en frío, reflexionando, creo que es mejor no haberla conocido más, porque de haberlo hecho, posiblemente aún estaría llorando su marcha y me sentiría como el hombre más insignificante y desgraciado del mundo.
Cada instante que pasaba del día 26 de Abril era un momento más junto a ella pero al mismo tiempo, también un momento menos.

"Todo acaba en esta vida". Ese es el tópico más utilizado por todos aquellos que buscan consuelo cuando sienten que han perdido algo. Quizá pudiera usarlo en mi caso, pero no lo haré puesto que nada he perdido, ya que nada gané.
Toledo fue la última parada hispana de Jenna. Su última visita, sus últimas horas en España. Puede que también de ahí se deriven sus últimos recuerdos y ojalá yo pueda tener la inmensa fortuna de vivir por siempre en alguno de ellos.

Realmente no sé si me enamoré de ella o si solo fue una atracción incontrolable lo que sentí. Los hubo que me intentaron convencer de esto último:
· "Uno no se puede enamorar de alguien a quién acaba de conocer", ¿De donde vienen pues, los llamados flechazos?
· "Seguro que eso solo fue atracción física y no sentimental" ¿Acaso lo primero no lleva a lo segundo?
· "Jenna es imposible, jamás conseguirás nada puesto que ella seguirá con su vida a más de tres mil kilómetros de aquí y tu no tendrás más remedio que seguir con la tuya, te cueste lo que te cueste y te haga el daño que te haga..." ¿Por qué lo que queremos que sea más fácil, siempre se convierte en lo más complicado?

Es un amor imposible, es el más doloroso que uno puede llegar a tener. Es el que más profundo llega, el que más te atrapa en menos tiempo, el que más anclado a ti piensas que está cuando en realidad es el más errante y fugitivo de todos, aquél amor traicionero que te coloca la miel en los en la punta de la lengua, te hace saborearla, y cuando crees que ya la tienes entre la comisura de tus labios y que nunca la perderás, el tiempo te la arrebata sin compasión.

Si Jenna no hubiera aparecido en mi vida, no habría tenido la oportunidad de vivir esta experiencia y tampoco la podría haber descrito. Ella ha conseguido hacerme un poco más maduro, ha añadido un grano de arena más en el desierto de mi existencia, y ha conseguido hacerme ver que el sufrir ayuda a crecer.
Por todo ello, y aunque tenga que resignarme a no volver a verla nunca más, Gracias Jenna.

-el llanero solitario

23 abril 2006

Simple y llanamente


Hoy es 23 de Abril. Hace aproximadamente 16 años que mi cabeza asomó y mis ojos se vieron deslumbrados por toda la luz que irradiaba el mundo al que estaba a punto de llegar. Era un Lunes. Mediodía. Pimer año de la década de los 90. Apenas había terminado de caer el Muro de Berlín y de él, y de su generación, nacimos cientos de miles de niños, que actualmente vagamos entre incertidumbre e ilusión por lo que nos depara el futuro.

Cumplir un año más no es nada significativo. Al menos desde mi punto de vista. Recibes llamadas de todos los lugares imaginables y en ocasiones inimaginables, tienes que dar más besos y forzar más sonrisas de las acostumbradas en el día al día, tu carácter se debe dulcificar y has de ser amable con todos...Costumbres que nunca se perderán, pero al fin y al cabo solo eso, costumbres.

Algun día os tendre que hablar de las costumbres, pero esta entrada simplemente era para recordar lo mucho que creemos (o nos hacen creer) ser y lo poco que somos en realidad. Era simple y llanamente eso.

-el llanero solitario

21 abril 2006

Encantado de haberme conocido


Borja. Este es mi nombre. Quizás si hubiera podido elegir algún otro lo hubiera hecho, pero ahora estoy conforme de lo que mis padres decidieron sobre mí. Lo hicieron, según me han contado, para no caer en la banalidad de lo común y lo común en 1990 no era Borja, sino David, Daniel. José, Alejandro o Jorge.
Bonitos nombres todos ellos, pero hoy por hoy no los cambiaría por el que tanto cariño he cogido.

Tras casi 16 años de haber estado recorriendo caminos sin un sentido marcado claro, se podría decir que poco a poco, voy encontrando la vocación, o la vocación me va encontrando a mí. El orden de los factores no altera el producto, o al menos eso dicen aquellos que manejan los números, o que creen manejarlos.

Si escribo, no es porque para mí sea un pasatiempo más, sino porque creo que las cosas que uno piensa han de ser trasformadas en palabras y éstas tienen que quedar plasmadas en un lugar que no sea el recuerdo, puesto que todo se olvida, queramos o no queramos. Por eso el recuerdo no es un lugar seguro para guardar tesoros, y las frases, vivencias, experiencias y opiniones de cada uno, son tesoros y todos ellos muy valiosos.
Escribir no es más que eso; ser capaz de trasmitir sentimientos y sensaciones.

Nunca escribía. Ni siquiera cuando sabía que podía y debía hacerlo. Jamás sentí la necesidad de contar lo que a otros pudiera interesar, simplemente, porque a esos "otros", ni me los imaginaba.

Nunca creía en mí mismo, ni en la capacidad que muchos osaban otorgarme para este arte, el de escribir. Un arte en triste peligro de extinción hoy en día, en este mundo con problemas más importantes por resolver, que los propios problemas humanos.

Nunca he sido escritor y espero no serlo jamás. El hecho de reducir la minúscula contribución al mundo en el que uno vive, a una porción más insignificante aún (como lo es el hecho de un solo empeño), es matar toda ansia de saber y conocimiento que uno puede llegar a tener.


No hace ni siquiera un año (y hoy es 21 de Abril) que por una casualidad de eso que llamamos destino, una buena combinación de los factores que influyen en la suerte o quién sabe qué, conocí a lo único que desde entonces se puede calificar como mi verdadero motor vital. Eso que silenciosa pero efectivamente mantiene tu respiración, activa la sinapsis de tus neuronas, incita la segregación de hiel por parte de tu hígado, motiva el movimiento de los huesos de tu cuerpo o induce los latidos de tu corazón. Todo aquello que hace que sigamos viviendo en este, nuestro maravilloso y tan asqueroso mundo.

No le puedo poner nombre a ese motor vital, aunque no dudéis que lo tiene. Tampoco le puedo poner belleza, ni simpatía, ni ojos qué a cualquiera volverían loco, ni dulce carácter, ni voz suave y enamoradiza, ni preciosos rasgos agitanados en su rostro... no se los puedo poner, aunque no dudéis que los tiene.

Seguramente, mas de una vez os habréis preguntado qué ocurriría si consiguiéramos detener el tiempo. Cuántas personas lo querrían, cuántos malos momentos serían borrados y cuántos bellos recuerdos no se perderían en el cruel olvido del que todo somos, queramos o no, presa en algún momento.

Yo hace tiempo que ya lo hubiera parado, pero de haberlo hecho me habría condenado a mí mismo a no avanzar, a no ponerme objetivos cada vez más inalcanzables, barreras que superar, cada vez a mayor altura.
Por eso procuraré que, a pesar de todo lo que me vaya rodeando y atrapando a lo largo de mi vida, Ella y todo lo que representó en su día para mí, tenga siempre un sitio privilegiado en el único lugar en el que yo tenga la certeza absoluta de que podré encontrarla si la busco.

He de ser sincero. Jamás pensé que pudiera encontrar algo que dejara tanta huella en mí. Como cualquier persona, tuve amores. Unos fueron superficiales, otros más profundos. Unos quisieron conquistarme y después clavarme su aguijón envenenado, otros solo quisieron clavarme el aguijón. Hubo algunos inconfesables y los hubo pasajeros, momentáneos, dolorosos, inaccesibles, inadecuados, incondicionales y condicionados, ingeniosos e ingeniados, inequívocos y puede que equivocados...

Pero el que sentí por Ella tiene una cualidad que lo hace diferente a cualquier otro: Inmortal
Todos los demás fueron y pasarán. El suyo fue, es, será y nunca morirá.

-el llanero solitario